La sierra de Crevillent contará en 2023 con su primera ruta señalizada y tematizada en torno a la figura del naturalista Daniel Jiménez de Cisneros. La iniciativa, impulsada desde la concejalía de turismo en colaboración con la concejalía de cultura del anterior equipo de gobierno, sigue adelante por el compromiso que los nuevos regidores de las áreas referidas muestran en torno a este asunto. De este modo, y gracias a la figura del citado naturalista, la sierra de Crevillent será un referente en cuanto al diseño de este tipo de itinerarios, ya que hasta la fecha son escasos los ejemplos desarrollados en el sur de Alicante.
Como ya es de todos conocido, Daniel Jiménez de Cisneros fue catedrático de Historia Natural en el Instituto General y Técnico de Alicante, hoy IES Jorge Juan, desde donde desplegó una intensa labor de investigación y docenteen las comarcas centromeridionales de la provincia de Alicante. En toda esa labor, la sierra de Crevillent adquirió una especial relevancia, pues fue la alineación montañosa que con más frecuencia visitó con su alumnado desde el citado instituto, aprovechando igualmente para desarrollar una destacada labor de investigación sobre la misma. Al cabo de más de diez años de visitas periódicas a esta sierra, Jiménez de Cisneros llegó a diseñar hasta cuatro itinerarios que recorrían la sierra de Crevillent de extremo a extremo, invitando a todas aquellas personas interesadas en la Historia Natural y, especialmente, en la Geología y Paleontología de estas comarcas a visitarla.
Con este gesto pionero, Jiménez de Cisneros se convirtió en uno de los primeros docentes e investigadores en plantear recorridos de carácter didáctico sobre las sierras de la provincia de Alicante, algo que hoy es casi una tendencia ya consolidada, pero que no era tan habitual a comienzos de siglo XX.
Su figura comenzó a ponerse en valor en Crevillent desde el año 2017, cuando los crevillentinos Ana Satorre, técnica de cultura del Ayuntamiento, y Daniel Belmonte, arqueólogo y profesor de enseñanza secundaria, realizaron un trabajo para rescatar la labor desarrollada por este paleontólogo sobre nuestra sierra. De aquel trabajo inicial surgió la idea de contactar con los descendientes del naturalista y, poco a poco, se fraguaron las exitosas iniciativas desarrolladas durante el centenario de sus trabajos sobre la sierra de Crevillent, entre 2019 y 2020.
A su vez, de aquellas líneas de trabajo surgieron nuevos objetivos, siendo precisamente uno de ellos la posibilidad de señalizar, al menos, una de las rutas efectuadas por Jiménez de Cisneros sobre nuestra sierra. En este caso el itinerario planteado coincide con la ruta efectuada por Jiménez de Cisneros en su primera visita a Crevillent, el 21 de diciembre de 1906. En aquella primera visita Jiménez de Cisneros fue conducido por diversos barrancos hasta alcanzar el Pouet de la Mel, refiriéndose a éste como una “excelente fuente de agua potable”.
La ruta, que parte del Centro de Educación Medioambiental de Los Molinos, cuenta además con la colaboración del citado centro de la Fundación CAM, y está siendo coordinada por los dos investigadores crevillentinos, Daniel Belmonte y Ana Satorre en estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Crevillent. Tras salvar los primeros metros de recorrido discurre en paralelo por el Barranc d’Amorós haciendo referencia a algunos de los principales hitos en los que ya en su momento reparó Jiménez de Cisneros. Además, se han incluido paneles con contenidos relativos a la fauna y la flora de la sierra de Crevillent.
Para su elaboración se ha contado con la colaboración de diversos especialistas titulados en las materias sobre las que versan los distintos paneles del recorrido: fauna y flora, geología, paleontología o hidrogeología. En fases posteriores está previsto que se cuente además con explicaciones en formato audiovisual, para lo cual ya se lleva trabajando desde hace un tiempo con los citados especialistas. Los coordinadores del proyecto agradecen especialmente la implicación del Ayuntamiento así como del centro de Los Molinos y de los investigadores implicados, señalando además que para la familia Jiménez de Cisneros es un punto más a favor para que el legado científico de su abuelo pueda permanecer en Crevillent para su futura puesta en valor.
