Por FRANCISCO MAS FERRÁNDEZ “EL MOLLA”
Ahora que estamos metidos en pleno invierno os presento una receta muy energética que se consumía, años ha, en los días de lluvia
La procedencia de esta costumbre, que todavía se conserva en cierta forma, está en la costumbre de los pastores y campesinos que , cuando se presentaba un día de lluvia, como no podían trabajar al aire libre, se dedicaban a arreglar aperos o a mantener sus modestas instalaciones y cocinaban la conocida y tradicional gachamiga.
Es una comida sencilla en sus ingredientes y cuyo fundamento está en la harina, el agua y el aceite de oliva. Además también se le suele añadir ajos, cebolla, bacalao, longaniza roja o blanca, ñoras; es decir, lo que se tenía a mano en ese momento.
De todas maneras, como era un plato económico pero que alimentaba mucho, recuerdo que mi padre, que trabajaba en el Molino harinero de los Magros en el Pantano de Elche y traía harina , lo solía elaborar muchos días, aunque no lloviese. Él utilizaba la ñora para aromatizar y dar color al plato e incluso la hacía algunas veces con agua ,aceite y harina únicamente. En otras ocasiones, cuando no había harina de trigo , se cocinaba con harina de almortas (guixes), una legumbre que era más barata que la de trigo. Entonces el plato se llamaba “farinetes» y el producto resultante era una pasta más líquida o menos consistente que la gachamiga por el tipo de harina. También hay dos tipos: la gatxamiga rulera, menos elaborada en cuanto a la cocción se refiere y con un poco más de agua que la otra gatxamiga denominada: gatxamiga girà cuyo aspecto es el de una tortilla y que es la que hemos hecho en esta ocasión.
Aunque se puede hacer con gas, lo tradicional es elaborarla con leña pero con la precaución de que sean troncos medianos o grandes y con el calor de las brasas la preparemos a fuego medio lento para que no se queme. Además es conveniente utilizar sartenes gachamigueras que son de hierro, grandes y con cierta profundidad.
Ingredientes (5 personas)
– 500 gramos de harina de trigo.
– 1 vaso de aceite de oliva.
-Sal.
-2 litros de agua
-4 longanizas blancas o rojas (al gusto, pueden ser más o menos).
Preparación
En primer lugar, calentamos el aceite en la sartén. A continuación, incorporamos los ajos y las longanizas cortadas en trozos pequeños y los freímos. Los ajos se pueden poner pelados o sin pelar.Una vez dorados, lo dejamos todo en la sartén y añadimos los dos litros de agua y un poco de sal. Seguidamente, echamos la harina y removemos rápidamente y con fuerza con la paleta para evitar que se queme.
Mezclamos todo bien con la precaución de ir deshaciendo los grumos. Una vez deshechos los grumos, volvemos a comprobar el punto de sal y probaremos la pasta por si necesitamos añadir más. Como resultado , obtendremos una masa espesa que seguiremos dando vueltas hasta que empiece a soltarse la masa de la rasera y vaya formándose como una tortilla. Llegados a este punto, iremos dando vueltas a la sartén con la gachamiga hecha ya una tortilla y haremos hendiduras en la masa para que se vaya cociendo lentamente. Repetiremos el proceso de voltear la gachamiga y de hacer las hendiduras en ambos lados hasta que esté cocida al punto que deseemos. Esta receta, según el punto de cocción, puede ir desde los 45 minutos a las casi dos horas. Bon profit!