Ocurrió no hace mucho, por José Manuel Santiago Mas
Una cuestión atractiva en la historia reciente de Crevillent es la referida a la aparición de las primeras bandas musicales. Y dado que entre sus componentes destaca la labor del director, que ha de conducir la interpretación de todos los demás músicos, es tan interesante conocer su faceta profesional y personal, como la actividad y periodo de existencia de la agrupación. El presente trabajo sólo es un intento de esbozar la personalidad de Agustín Alfonso Romero, a quien tradicionalmente se le ha considerado el primer director de música de banda en el Poble, sin más ambición que la de crear un precedente para futuras investigaciones de mayor envergadura, pues es mucho aún lo queda por conocer de su figura. Y aunque en esta publicación, aludo de forma aislada a Ramón Mas Soler en el aporte de algún dato, es más preciso y justo señalar que gran parte de la información básica utilizada en esta investigación, referente a las bandas de música de Crevillent en la segunda mitad del siglo XIX, me la ha ido comunicando él a lo largo de los últimos años, de los conocimientos y experiencias que ha acumulado en su dilatada trayectoria como músico.
«A Agustín Alfonso Romero tradicionalmente se le ha considerado como el primer director de música de banda en el Poble «
La memoria oral, trasmitida de generación en generación, sitúa el comienzo de esta clase de actividad musical, alrededor de la mitad del siglo XIX. Se menciona a la banda de José Mas Llopis «Pepet el Amoros» en el último tercio de ese siglo. Un poco antes, a la de José Janot Candela, coincidiendo con la dirigida por Manuel Sol Abad, ambas en los años 60 también del XIX. Y, por último, antecediendo a todas ellas, la conducida por el «tío Agustinet», que se encuadra en una época no claramente definida, en el intervalo [1840-1870].
Decía el músico Manuel Martí Mas el «tío Juano» (1892-1986) que la banda llamada «la Primitiva», la primera de la que se tiene noticias (1), debió constituirse allá por 1860, porque cuando él entró a formar parte de «la Filarmónica» en 1903, año en que ésta se fundó, contaban que aquella existía desde hacía unos cuarenta y tantos años. Que antes de haber bandas, las traían en Semana Santa de Monóvar y otras plazas de la provincia. Y que el «tío Agustinet», dio los primeros pasos dirigiendo a un grupito de músicos (2). En este mismo sentido, considerando a «Agustinet» pionero en la dirección de una banda local, se manifestaban otros músicos como el maestro José Ruiz Gasch, el «tío Pepito» (1900-1977) y Alberto Candela Onteniente, el «tío Albertet» (1900-1991) (3).
Al «tío Agustinet» sólo se le conocía por el diminutivo. El descubrimiento del nombre y apellidos empieza a gestarse a finales del pasado siglo, a raíz de un artículo del maestro Ramón Mas López (4) acerca de una nota que el compositor y musicólogo Baltasar Saldoni (1807-1889) incluye en una obra suya (5). Baltasar afirma en ella, que el ilustre músico crevillentino Manuel Mas Candela (1829-1908) (6), había recibido sus primeras clases de solfeo, de un profesor llamado Agustín Alfonso.
«Agustín nació en 1810 y era hijo de Antonio Alfonso y Agustina Romero, comerciantes y naturales de Elche»
Ante la posibilidad de que este Agustín Alfonso, fuese el mismo «tío Agustinet» de los relatos orales, por la coincidencia del nombre, de la época en que vivieron, y de ser músicos los dos, se llevó a cabo una búsqueda en el archivo parroquial de Ntra. Señora de Belén, encontrándose un único resultado aceptable en la persona de Agustín Alfonso Romero (7), el cual, según consta en el acta bautismal de uno de sus hijos nacido en 1843 (8), era «músico mayor», o sea, director de una banda de música militar.
Agustín, nacido el 26 de marzo de 1810 (9), era hijo de Antonio Alfonso Serrano y de Agustina Romero Irles, comerciantes y naturales de Elche. El matrimonio ya había tenido antes, tres hijos más nacidos aquí, el primero de ellos en 1804. Se casó con Clara Martínez Alfonso, que era de Elche como también sus padres, si bien la ceremonia de la boda no está registrada en el archivo de la iglesia de Belén. El matrimonio tuvo al menos once hijos, todos ellos bautizados en nuestra Parroquia, entre 1840 y 1858.
El nacimiento de tres de ellos, en el periodo entre 1847 y 1851, tuvo lugar en la plaza Nueva (actualmente de la Constitución). Y el de los dos siguientes, en 1851 y 1854, en la calle de la Purísima. Además, en los años 1857 y 1858, Agustín está relacionado como propietario y menor contribuyente, en la Junta Municipal constituida en sesión plenaria, para establecer la cuota de consumos (10) y (11). Y en los apuntes bautismales de dos de sus hijos, a él y a su esposa se les califica de tratantes. Todo ello indica que era una persona dedicada principalmente al comercio, con la suficiente solvencia económica para residir junto a su numerosa familia, en dos de las vías locales más céntricas y de mayor importancia (la Plaza y la Purísima).
«En el tránsito de 1857 a 1858, la Dirección General de Rentas Estancadas le encarga a Agustín la regencia del primer estanco de la villa«
En el tránsito de 1857 a 1858, la dirección General de Rentas Estancadas le encarga a Agustín la regencia del primer estanco de la villa de Crevillent, para vender tabaco, papel sellado y lotería, cuya producción, fabricación y administración, era monopolio del Estado (12). Pero muy poco después, en enero de 1858, el Ayuntamiento se hace eco en una de sus actas (13), de un rumor que circula acerca de la sustitución de Agustín en el cargo de estanquero por otra persona, en la que se deja entrever cierto protagonismo del músico en la política de la época. Transcrito y corregido el documento, viene a decir:
«Por el regidor síndico se manifestó la sorpresa y alarma que ha producido entre los amigos, la desagradable noticia que en estos días circula con insistencia, suponiéndose que la Dirección General de Estancadas ha separado a Agustín Alfonso del primer estanco de esta villa que tiene a su cargo, y repuesto en el mismo a Juan Bautista Gozálvez, depositario o mayordomo que lo fue de los fondos municipales en la última dominación Progresista, por todo el tiempo que la misma duró; suposición que, a ser cierta, esta municipalidad no puede mirar con indiferencia sin faltar a la gratitud que es el más sagrado de los deberes; y la corporación, en su vista, acordó consignar en esta acta las razones de justicia que concurren en el citado Alfonso para ser sostenido por el actual Gobierno en el destino que muy recientemente le ha concedido, a instancia de este Ayuntamiento y demás personas influyentes, en premio de su consecuencia, en recompensa a las vejaciones y tropelías que en época no lejana ha sufrido por ser consecuente en los principios políticos que profesa, prefiriendo estos sinsabores a los halagos y promesas que el partido dominante entonces le hacía; y siendo un hecho, que Alfonso ha preferido en el Bienio pasado sufrir las consecuencias de hallarse caído y estar dispuesto a que su numerosa familia pereciese de necesidad, no es presumible, no es posible, a no ser por una sorpresa, que el Gobierno de S. M. así desatienda a sus consecuentes adeptos, relegándolos al olvido y colocando en sus dependencias a sus más intransigentes adversarios. Y para que esto no se verifique y que las cosas y las personas queden el lugar que les corresponde, evitando una sorpresa, esta municipalidad hace esta manifestación, mandando que por su secretario se libre certificación de esta acta y la entregue a Agustín Alfonso para lo que pueda convenirle.»
(El rumor sobre la sustitución de Agustín Alfonso Romero, finalmente no se confirmó, continuando en el cargo de estanquero por lo menos hasta 1864 (Foto 1) (14))
Llegado este punto, una síntesis del escenario político de la época, correspondiente a la etapa adulta de Agustín, describiría a grandes rasgos su ideología, y clarificaría el significado de esta acta.
Después de la muerte de Fernando VII en 1833, se produjo la primera guerra Carlista, originada por la cuestión de la sucesión al trono, entre los partidarios de su hermano, Carlos María Isidro de Borbón, decididos a dar continuidad al absolutismo (sistema de gobierno absoluto, en el cual el poder reside en una única persona, en este caso el Rey) y los de su hija, María Isabel Luisa de Borbón (la futura Isabel II) que finalmente se impusieron. Entre estos últimos, se encontraban los de los partidos Progresista y Moderado, de tendencia liberal, que, durante la regencia y el posterior reinado de Isabel (1833-1868), rivalizaron y se sucedieron varias veces en el gobierno de la Nación. Aunque estuviesen unidos por la causa sucesoria, no dudaron incluso en recurrir a las armas, para pugnar entre ellos por el poder. El nombre de cada partido es indicativo de su ideología, en el contexto de una monarquía parlamentaria, en la que la Corona tenía un notorio protagonismo en el gobierno de la Nación.
«A Agustín Alfonso se le cita en un acta bautismal de 1843 como “músico mayor”«
El acta transcrita anteriormente, de apoyo a Agustín Alfonso, se redacta durante un periodo (1856-1858) en el que gobernaba el partido Moderado, tras un bienio de gobierno del partido Progresista (1854-1856). Por lo que podemos considerarlo afín a la ideología de aquel partido, caracterizado por su conservadurismo. Opuestos a los progresistas en cambios practicados por estos, tales como el de dotar a la ciudadanía de una mayor participación en las cuestiones políticas, o disconformes con ellos en el modo en que se hicieron otros, como los de la puesta en marcha de los procesos de desamortización de la Iglesia.
Otra de las diferencias entre Progresistas y Moderados, era su actitud sobre la conservación y mantenimiento de Milicia Nacional, un cuerpo de carácter local, que tenía asociada a cada batallón, una banda de música. El batallón de la Milicia Nacional de Crevillent, disponía, según las actas del Ayuntamiento entre 1840 y 1844, de una “música” y de una banda de tambores y cornetas.
Entramos así, en la faceta de Agustín Alfonso por la que se le recuerda: la musical. Y en concreto, a evaluar la posibilidad de que fuese el director de una de estas bandas, que aun siendo diferentes a las militares en muchos aspectos, a cada uno de sus directores también se le denominaba «músico mayor» (15).
La Milicia Nacional era un cuerpo formado por vecinos armados de una misma localidad, organizada y gestionada por los jefes político y militar de cada provincia, con el propósito de mantener el orden público y defender el régimen constitucional. El periodo que nos interesa de su actividad, por coincidir con la de Agustín Alfonso, se corresponde con la etapa mencionada anteriormente, de regencia y posterior reinado de Isabel II (1833-1868).
Los partidos Progresista y Moderado que se sucedieron en el Gobierno, tenían sobre la Milicia, ideas contrapuestas. Mientras los primeros eran partidarios de mantenerla activa, los moderados la disolvieron nada más alcanzar el poder. En resumidas cuentas, la Milicia Nacional existió entre 1833 y 1843, su periodo de máximo esplendor (16), y entre 1854 y 1856, sostenida por el partido Progresista que, como se deduce del acta anterior, no tenía a Agustín entre sus ciudadanos adeptos. Por otra parte, se suprimió, y este dato implica que también dejó de existir su banda de música, entre 1844 y 1854, y desde 1856 hasta 1868; es decir, durante 22 años en que Agustín pasa de los 34 a los 44 años, y de los 46 a los 58.
Como ya hemos visto anteriormente, a Agustín Alfonso se le cita en un acta bautismal de 1843, como «músico mayor», precisamente cuando empieza a desaparecer la Milicia. Y después, por lo menos hasta 1868, ya no va a tener oportunidad de dirigirla (se descarta que Agustín se hiciese cargo de ella en el periodo entre 1854 y 1856, en que sí existió, por la animadversión puesta de manifiesto en el acta transcrita anteriormente, entre él y el partido en el poder). Pero, si se le recuerda como director de una banda de música, tuvo que haber encabezado a lo largo de todo ese tiempo [1843-1868], o en gran parte de él, alguna formación musical relevante. Está demostrado que al menos, de forma aislada, lo hizo. En el libro de cuentas del Ayuntamiento del año económico 1867-68, hay un pago de 40 escudos a Agustín Alfonso, por la actuación de la banda que dirige en octubre de 1867 (Foto 2) (17). La evidencia disponible muestra que las bandas civiles españolas se fueron creando desde mediados de 1840, hallándose sus raíces en las Milicias Nacionales de voluntarios constituidas en los años veinte y treinta del XIX. Están constatados muchos casos de la formación de una banda de música civil, a partir de los mismos componentes de la Milicia, después de que ésta dejara de existir (18). Y en nuestro pueblo, podría haber ocurrido lo mismo.
«También fue propietario de una vivienda en la calle de la Bodega»
El rastro que deja la familia de Agustín Alfonso Romero en los libros del archivo parroquial de Nuestra Señora de Belén, se puede considerar continuo desde su nacimiento en 1810, hasta 1868 (19). Con la excepción de su boda que no está registrada. Su padre y su madre, también tratantes, y originarios de la ciudad de Elche, fallecieron aquí en 1837 y 1843 respectivamente. De sus, al menos once hijos, dos de ellos se casaron en la iglesia de Belén (en 1857 y en 1866). Y sólo aparece registrado un nieto de Agustín, nacido en julio de 1868. Y hasta aquí. Posteriormente, no hay ninguna mención a él (no está registrada ni su defunción ni la de su esposa), ni tampoco aparece ninguno de sus descendientes. Como si los supervivientes de la familia se hubiesen marchado a vivir a otro lugar, o hubieran desaparecido.
Agustín también fue propietario de una vivienda en la calle de la Bodega (actualmente del médico José Lledó Quesada). En octubre de 1872, Salvador Ramos presenta una reclamación solicitando al Ayuntamiento el reconocimiento de esa casa, propiedad entonces de los «herederos de Agustín Alfonso Romero», debido a su estado ruinoso (20). Por lo que se deduce que Agustín ya había fallecido. En marzo de 1874, son los vecinos de la calle quienes reclaman una actuación sobre la casa ruinosa de los «herederos de Agustín Alfonso Romero» (21). Al parecer, no se pudo contactar con ellos, o no se hicieron cargo, porque entre junio y agosto de ese año, la Corporación faculta al alcalde para derribar la casa y retirar los escombros (22), quien, además, se apropia del solar y lo vende en pública subasta para cubrir los gastos invertidos, en una operación muy criticada posteriormente por la Junta Municipal (23).
CITAS de los DOCUMENTOS CONSULTADOS y BIBLIOGRAFÍA
(1) A la primera banda de música local, documentada a partir de los años 60 del siglo XIX, se la conocía así, sin ninguna denominación. El nombre de «la Primitiva» lo recibió posiblemente al principio del siglo XX, para diferenciarla, tanto en el nombre como en antigüedad, de la banda «la Filarmónica» recientemente creada.
(2) La Terreta: Marzo-1960, entrevista a Manuel Martí Mas Pgs. 10 y 11.
(3) Según Ramón Mas Soler, testigo de esos relatos.
(4) Mas López, Ramón: «La música de Crevillente-Sus bandas y sus músicos hasta el primer tercio del siglo XX» Boletín Unión Musical Nº1. Octubre 1990.
(5) Saldoni y Remendo, Baltasar: «Diccionario biográfico-bibliográfico de efemérides de músicos españoles» (1860-1880). Tomo 2 Pg. 549.
(6) Semana Santa 1936 Pg. 65: «Crevillentinos Ilustres».
(7) Estudio realizado por Ramón Mas Soler y su hijo José Ramón Mas Davó (Hijo y nieto, respectivamente, de Ramón Mas López).
(8) Arch Parroq. Ntra. Sra. Belén: Bautismos 1843 Pg. 2.
(9) Arch Parroq. Ntra. Sra. Belén: Bautismos 1810 Pg. 280.
(10) AMCR: Acta 14 noviembre 1857 Pg. 151 Sig. 2777/2.
(11) AMCR: Acta 27 octubre 1858 Pg. 203 Sig. 2777/2.
(12) Ossorio Crespo, Enrique: La Administración tributaria a finales del siglo XIX.
(13) AMCR: Acta 27 enero 1858 Pg. 169 Sig. 2777/2.
(14) Documento localizado por José Ramón Mas Davó en el archivo municipal de Crevillent. Es de un pago del Ayuntamiento a Agustín por unos impresos de su estanco, y, aunque no ha sido datado, se sabe que es de 1864 o posterior, porque la caligrafía corresponde sin duda alguna a Carlos Capdepón López, secretario del Ayuntamiento entre 1864 y 1872.
(15) Ferrando, Jaume J: Apunts sobre la Banda de Música de la Milìcia Nacional- Periódico ciudad de Alcoy. Noviembre 2010.
(16) Casals Bergés, Quintí: Milicia Nacional, Liberalismo y Progresismo. Pg. 1.
(17) Documento localizado por José Ramón Mas Davó en el archivo municipal de Crevillent.
(18) Cruz Valenciano, Jesús: El papel de la música en la configuración de la esfera pública española durante el siglo XIX. Pgs. 24-25 Rev. Cuadernos de Música Iberoamericana-Ene- Dic 2017.
(19) Arch Parroq. Ntra. Sra. Belén: Bautismos, Matrimonios, Defunciones.
(20) AMCR: Acta 5 octubre 1872 Pg. 168 Sig. 2779/1.
(21) AMCR: Acta 15 marzo 1874 Pg. 12. Sig. 2779/3.
(22) AMCR: Acta 14 junio 1874 Pg. 28 Sig. 2779/3.
(23) AMCR: Acta 23 agosto 1874 Pg. 47 Sig. 2779/3.
BIBLIOGRAFÍA:
-Madurga Continente, Rebeca: Una Música para el pueblo. Los precedentes de la banda municipal de música La Pamplonesa (1833-1919) Rev: Príncipe de Viana-Mar-Ago 2017.
-García López, Juan José: Banda Municipal de Música, una institución centenaria. Morón de la Frontera-2006.
-Sánchez Huedo, Olga: Tesis Doctoral-La Banda Municipal de Música de Albacete desde sus orígenes. Universidad de Salamanca Facultad de Geografía e Historia. 2008.
-Ramón Veiga, Xosé: La Milicia Nacional en España (1820-1856). Revista de Historia «Claves». 2º Semestre 2020.
-Oriola Velló, Frederic: La legislación en las bandas militares en la Valencia del Ochocientos. Revista digital de musicología «Cuadrivium» Año 2015.