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Las primeras esteras de Crevillent

Arqueología día a día, por Daniel Belmonte Mas y Ana Satorre Pérez

En nuestra última colaboración, el pasado mes de junio, abordábamos la documentación de los primeros telares en Crevillent, a partir del registro arqueológico de nuestra localidad. El yacimiento arqueológico de Les Moreres es el enclave en el que se ha constatado la existencia de esos primeros telares, hace algo más de 4.000 años. Como ya indicamos en su momento, Les Moreres es uno de los yacimientos sobre el que el profesor Alfredo González Prats desarrolló parte de su proyecto de investigación en las últimas décadas del siglo XX, desde la Universidad de Alicante. Sus trabajos pusieron de manifiesto la importancia de este yacimiento, especialmente interesante por distintos aspectos y de cierta relevancia para la prehistoria local. Este mismo yacimiento es el que de nuevo nos permite hablar del primer empleo del esparto en la sierra de Crevillent, y que tenemos que volver a situar en la prehistoria reciente, hace ahora más de 4.000 años. 

Recipiente cerámico de Les Moreres elaborado sobre el molde de un cesto de esparto, expuesto en las vitrinas de la sala de prehistoria del MARQ. En la superficie exterior se conservan las improntas del cesto (fotografía: Daniel Belmonte). 

En 2017 el investigador francés Pascal Janin visitaba Crevillent de la mano del periodista Vicente López Deltell, para incorporar la tradición del empleo del esparto de esta población a la candidatura de la Cultura del Esparto como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Con motivo de aquella visita preparamos para este investigador un dossier con algunas de las principales y más antiguas evidencias constatadas del empleo del esparto, en contextos arqueológicos, en Alicante. Ello daría pie, poco después, a la preparación de una publicación para la revista de etnografía editada por el Ayuntamiento en la que abordábamos las más antiguas evidencias del empleo del esparto en Crevillent https://www.academia.edu/36402952/Las_primeras_evidencias_del_empleo_del_esparto_en_Crevillent_Alicante_. Esta publicación sería la base para diversos trabajos, entre ellos, una comunicación presentada en el 3er Encuentro nacional sobre la cultura del esparto, celebrado en Cieza en octubre de 2018. En esos trabajos recogíamos, a partir de las publicaciones de diversos investigadores, las primeras evidencias de la manipulación del esparto en nuestra sierra, señalando en este sentido la importancia del yacimiento de Les Moreres por ser el primer enclave que nos permite hablar del empleo del esparto en Crevillent. 

Dibujo del recipiente cerámico de Les Moreres en el que se indican las improntas de la cesta de esparto empleada para su elaboración (imagen: Alfredo González Prats). 

Si bien es cierto que en el yacimiento paleolítico de la Ratlla del Bubo los especialistas en paleobotánica han llegado a señalar la posible presencia de esparto, hace ahora casi 20.000 años, también es cierto que el empleo de esta gramínea no se constata, en Crevillent, hasta hace al menos 4.000 años. En Les Moreres, y gracias a los trabajos del profesor Alfredo González, sabemos que el esparto fue empleado por los primeros agricultores y ganaderos de la sierra de Crevillent. 

Como fibra vegetal, el esparto es materia orgánica, perecedera, y por ello no resulta fácil constatar su presencia en el registro arqueológico, menos aún transcurridos varios miles de años, como es el caso que nos ocupa. Sin embargo, tenemos evidencias muy contundentes de su aprovechamiento por parte de aquellos campesinos. Así, los habitantes de Les Moreres llegaron a elaborar algunas de sus cerámicas empleando cestos de esparto. Debemos recordar que en aquel periodo aún no se conocía el torno alfarero. La cerámica se elaboraba a mano, recurriendo en ocasiones a cestos de fibras vegetales que, a modo de moldes, permitían moldear la pasta fresca de la arcilla sobre el cesto. De este modo las improntas del cesto de esparto quedaban sobre el barro tierno del recipiente. Uno de estos grandes vasos con las improntas de cestería está expuesto en la sala de prehistoria del MARQ, museo que siempre recomendamos visitar. 

Portada de la comunicación presentada al 3er Encuentro nacional sobre la cultura del esparto, recogiendo las primeras evidencias del empleo del esparto en Crevillent (imagen: Daniel Belmonte). 

Por otro lado, también sabemos que estas gentes elaboraban y empleaban cuerda de esparto trenzado para reforzar las estructuras de sus cabañas. El incendio de estas cabañas impidió que el esparto se conservase, pero su impronta quedó muy nítida sobre la pasta del barro que recubría los troncos de las paredes de las cabañas. 

La gran novedad en relación con este último uso viene de la mano de una joven investigadora, la doctora María Pastor Quiles, quien en un reciente trabajo llega a constatar, no sólo el uso de cuerda de esparto, sino el empleo de esteras como solución constructiva para erigir las viviendas -cabañas- con las que estas gentes se resguardaban en Les Moreres. Lo que esta investigadora plantea es el empleo de esteras de esparto, junto a otros elementos vegetales -y mortero de barro-, mediante una técnica que se conoce como “bajareque”. 

Pero dejaremos que sea ella misma la que nos lo explique en su próxima visita a Crevillent que esperamos tenga lugar a comienzos del 2022. La investigadora de l’Institut Català d’Arqueolgia Clàssica ha preparado un trabajo para la próxima revista de etnografía que coordina la técnica de cultura Ana Satorre y que se edita desde el propio Ayuntamiento de Crevillent. Con motivo de la presentación de la revista, será la propia autora la que nos deleitará, explicándonos esa técnica constructiva que hasta ahora apenas sí se había descrito para la prehistoria de nuestro ámbito y que tiene en Les Moreres, en plena sierra de Crevillent, uno de sus mejores ejemplos. 

Ahora ya sabemos, gracias al trabajo de la doctora María Pastor -y también al del profesor González Prats-, que las primeras esteras de las que tenemos constancia en Crevillent, tienen una antigüedad de más de 4.000 años. 

Instantánea de la presentación de la comunicación al 3er Encuentro nacional sobre la cultura del esparto, recogiendo las primeras evidencias del empleo del esparto en Crevillent (fotografía: V. L. Deltell). 

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