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La plaza del Salitre y su efímero paseo

Ocurrió no hace mucho, por José Manuel Santiago Mas

Recuerdo vagamente siendo muy pequeño, mediada la década de los 60, haber jugado en una explanada de la plaza del Salitre, existente allí antes de construirse el edificio destinado entonces para Correos. Pero como no había visto nunca ninguna fotografía de ella, ni nadie me había confirmado su existencia, tenía dudas de si ese recuerdo era real. He podido comprobarlo no hace mucho en una imagen que acompaña a este texto (Foto 1), extraída de un documental acerca de la cofradía de «La Oración del Huerto» (1). 

Por el pronunciado desnivel respecto a la plaza, tenía el paseo todo el perímetro protegido por una pequeña barandilla como elemento de seguridad para prevenir caídas, excepto en el centro del lado más elevado, entre las calles Villa y S. Francisco, donde se encontraba la entrada. 

«El proyecto para la urbanización, elaborado por el arquitecto municipal Francisco López Martínez, fue aprobado en marzo de 1960«

El proyecto para la urbanización, elaborado por el arquitecto municipal Francisco López Martínez, fue aprobado en marzo de 1960 (2), para construir, además de ese espacio peatonal sobreelevado, una estación de autobuses en la zona inferior transitada, iniciándose los trabajos en octubre de 1960, bajo la dirección Francisco Candela Candela «Paco el Burra», a quien se le había adjudicado la obra (3). Como paso previo, para ensanchar el acceso a la plaza, el Ayuntamiento decidió derribar la finca número 24 de la calle S. Cayetano, denominada de las Tres Marías, que habían donado al municipio José Manuel Magro Espinosa y su esposa Pilar Mas Parellada (4). 

Dicha estación se inauguró el 18 de julio de 1961 (5), para centralizar allí los servicios de viajeros Crevillente-El Pinet y Crevillente-Alicante, aunque en la práctica, como muchos recordarán, esos autobuses continuaron teniendo su punto de partida y llegada en la posada del Miralles de la Plaza, hasta que, en los años 70, trasladaron la cochera a la calle del Salitre, y la parada junto al ya existente edificio de Correos. 

«La plaza del Salitre ya era lugar de residencia urbana, al menos, desde mediados del siglo XIX«

La plaza del Salitre había sido dedicada en febrero de 1916, a propuesta del alcalde presidente del Ayuntamiento, al doctor Francisco Mas Candela, médico titular en la población durante varias décadas, cuya labor era especialmente recordada en tiempos de epidemias (6). Añadía el alcalde al exponer su propuesta, que el nombre de la plaza no le recordaba nada histórico. 

Afortunadamente, han persistido en la memoria de la población, las dos denominaciones por las que se la conoce. Y eso fue debido al tratamiento diferencial que el Ayuntamiento daba a los paseos, y al conjunto de viviendas de su contorno, nombrándolos de forma distinta. Por ejemplo, hacía referencia a la plaza de la Constitución en el siglo XIX, sólo al conjunto de viviendas de la actual Plaza, para designar su dirección postal (Pza. Constitución-Nº 1, Pza. Constitución-Nº 13…). Sin embargo, al paseo urbanizado en el centro, se le llamó de Alfonso XII, coexistiendo ambas denominaciones durante varios años. Idénticamente ocurrió con la Plaza Vieja (Blasco Ibáñez delante del Iris) que también llegó a denominarse simultáneamente, a finales del siglo XIX, Pza. de la Constitución. Y lo mismo con la plaza del Dr. Francisco Mas Candela y la plaza del Salitre. 

Hasta bien entrada la década de los años 50 del pasado siglo, es decir, poco antes de proyectarse este paseo, todavía existían en la plaza dos entradas a un mismo refugio, construido durante la Guerra Civil. Una de ellas estaba situada en el lado norte, junto a las actuales escalerillas, o, junto a la ferretería; y la otra, al sur, en el inicio de la cuesta de acceso a la calle Villa. Los dos trayectos confluían unos cuantos metros más adentro, prosiguiendo el recorrido, a partir de ahí, en un único túnel que llegaba hasta la misma puerta del templo de Nuestra Señora de Belén (7). 

La plaza del Salitre ya era lugar de residencia urbana, al menos, desde mediados del siglo XIX. Los nacimientos y defunciones en ella se citan con frecuencia en el archivo parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de Belén. Y, según los textos conservados en el archivo municipal «Clara Campoamor», varios contribuyentes de la época, estaban domiciliados allí. No diferiría mucho, el aspecto en aquellos tiempos, al presentado en la foto 2, cuyo autor desconozco, hecha quizá en la década de los años 1950, cuando probablemente aún no se había tapado el refugio. 

A muy pocos metros de la plaza, aproximadamente donde hoy se encuentra la tintorería de la calle del Salitre, se le autorizó a Antonio Mas Morales en 1888 (8), la construcción de dos hornos para la fabricación de yeso, cuando la zona era considerada un arrabal. Ante esta medida, el vecindario, sintiéndose amenazado por las previsibles emanaciones de gases, protestó formalmente a través de una instancia remitida al Gobernador Civil (9). No obstante, la factoría de yeso, conocida como la de los «Parreños», se fundó, prosperó, y se mantuvo en ese lugar hasta 1941 (10), en que fue trasladada junto al camino de los Molinos, ocupando las instalaciones de otra yesera; la regentada hasta entonces por la familia de los «Brufáus». 

CITAS de los DOCUMENTOS CONSULTADOS y BIBLIOGRAFÍA

[1] Documental montado por Francisco Polo Candela, a partir de una grabación realizada por Vicente Sempere Pastor en 1963, que le había cedido Esperanza Sempere Congost, sobrina de éste. Vicente Sempere Pastor (1914-1997) fue un afamado productor cinematográfico nacido en Barcelona, cuyos padres habían emigrado a la ciudad Condal procedentes de Crevillent a principios del S. XX. La siguiente referencia bibliográfica es de una publicación sobre su biografía (Sempere Serrano, Isabel: «Un Crevillentino ilustre en la industria del cine. De ¡Bienvenido, Mr. Marshall! a la Caída del Imperio Romano». Crevillent, la etnografía de un pueblo Vol. 2. Pgs. 235-247. Ayuntamiento de Crevillent-2016) 

[2] AMCR: Acta 2-Mar-1960 Pg. 88 Sig. 2799/5. 

[3] AMCR: Acta 8-Jul-1960 Pg. 98 Sig. 2799/5. 

[4] AMCR: Acta 3-Dic-1959 Pg. 78 Sig. 2799/5. 

[5] AMCR: Acta Comisión Permanente 21-julio-1961_Parte.1 Pgs. 42-43. Sig.2757/3. 

[6] Francisco Mas Candela, nacido en 1853, a quien en 1916 se le dedicó la plaza del Salitre cuando ya había fallecido, comenzó a los 22 años la labor de asistir a los pobres como médico interino. Se casó con Teresa Magro Candela con quien tuvo al menos diez hijos; ella era hermana de Vicente, el de Villa Concha; y también de Manuel, el del almacén de harinas de las Cuatro Esquinas. El primogénito de la pareja fue el famoso científico y bacteriólogo Francisco Mas Magro. Dolores, casada en segundas nupcias con Pascual Mas Mas, y Recaredo, alcalde en años 20, también fueron hijos suyos. 

[7] Manifestación oral del crevillentino Miguel López Pérez (1940), que, siendo niño, recorrió el refugio en toda su longitud. 

[8] AMCR: Acta 16-Feb-1888 Pg. 28 Sig. 2783/3. Francisco Mas Morales era el abuelo paterno de Paco «el Floro» (Francisco Mas Mas), que en septiembre de 1960 recibió autorización para trasladar su establecimiento de comestibles hasta el actual Nº 16 de la plaza del Dr. Francisco Mas Candela, o del Salitre, esquina calle Jesús, un poco antes de inaugurarse el paseo de la foto 1. (AMCR: Acta de la Comisión Permanente 30-Sep-1960_Parte.3 Pg. 31 Sig. 2757/2). 

[9] AMCR: Acta 5-Abr-1888 Pg. 55 Sig. 2783/3. 

[10] AMCR: Acta 19-Sep-1941 Pg. 17 Sig. 2797/1

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