Duele que siga vigente la frase de Joaquín Galliano en la Revista de 1935, al enjuiciar el primer número, del año 1925: “No se ha hecho justicia al mérito de aquel trabajo sin precedentes en nuestra historia cultural”. Aquella primera edición, prodigio de belleza y alarde técnico poco frecuente en aquellos tiempos, continua siendo fuente de estudio para el conocimiento histórico y social de Crevillent.El mismo J. Galiano (director de la segunda edición), dejaba constancia del papel desempeñado por aquellos dos jóvenes que la hicieron posible. “Manuel Mas Galvañ fue el autor material de la Revista y Anselmo Mas Espinosa el creador de sus páginas”. Con ello daba a entender que el primero, cuyo nombre aparece como editor, adelantó el dinero para la realización y enjugar el déficit. Su amigo Anselmo cargó con la ingente tarea de buscar colaboradores y escribir artículos de gran calidad e interés histórico, maquetar y ocuparse de imprimirla en los talleres de La Verdad, en Murcia. Si ya en anteriores ocasiones recordé los méritos de ambos personajes, hoy me referiré a sus trabajos literarios en dicha publicación.
En el editorial, Manuel Mas destaca el lema de la Revista Crevillente: “Historia, Fiestas, Industrias”. Del siguiente escrito, “Crevillente Industrial”, nos sorprende por los datos que aporta sobre las dos actividades fabriles del momento: alfombras y alpargatas. Respecto de la primera, la más antigua, alude a la pleita, esteras de esparto y junco. A la vez, recomienda a los fabricantes incorporar la lana a la tejeduría de alfombras.
De esta clase de industrias, decía, “existen 40 fábricas con un total de operarios de 1.000 hombres y unas 500 mujeres”. La otra actividad laboral, fabricación de alpargatas, era la más importante del momento según la estadística de ocupación: “700 hombres y 2000 mujeres”. Anselmo Mas, el forjador de la Revista, redactó los artículos mejores y más extensos. Además de sus dos más conocidos, “Breves apuntes sobre historia de Crevillente”, y el dedicado al canónigo Manchón. Destacaría otro, poco leído, pero muy interesante “Hablando con el Presidente de la Diputación Provincial”. Se trata de una entrevista ágil y amena, en la que el entrevistado, D. Pascual Mas, detalla sus proyectos para la provincia y los concernientes a Crevillente. Como anécdota cabe señalar que, por falta de espacio, no pudo incluir su novela, “Amor de Payaso”. (Desconocemos si el escritor la publicó más tarde).
Otro autor, el insigne doctor, D. Francisco Mas Magro, colaboró con dos artículos. En uno de ellos trata la trayectoria artística de José María Galvañ y Candela (1837-1899), “nacido en Madrid, de estirpe crevillentina”, pintor de gran prestigio, (el Ayuntamiento de la capital rotuló una calle a su nombre). D. Francisco sugería que el Ayuntamiento debía adquirir alguna obra suya. Para terminar estos breves apuntes, destacaré una vez más la belleza de aquella primera Revista, desde la primera a la última página, sin desdeñar los anuncios. Todavía está esperando lectores y un buen estudio crítico.
Salvador Puig Fuentes