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ENTREVISTA a la Jueza de Paz, Paz Genoveva Gallardo Candela: «Lo que más me gusta es mirar para atrás y buscar entre los archivos»

Cuando le propuse hacer una entrevista no dudó en aceptar. Al principio quedé un poco fascinada, pues yo, una simple estudiante de periodismo iba a hacerle una entrevista a la primera mujer Juez de Paz de mi pueblo, Crevillent. Geno es una persona muy dulce, interesada en ayudar a los ciudadanos de Crevillent. Parece que, desde su nacimiento, alguna fuerza divina ya intuía que estaba hecha para dedicarse a los demás, y decidieron ponerle Paz Genoveva, ¡el nombre le viene como anillo al dedo!

Me recibió con una sonrisa y un, ¡Pasa Guapa, qué puntual!. Una vez allí pasamos a un despacho atestado de estanterías llenas de libros, una mesa y encima de ella, el Código Civil y, como no, una foto de su querido Manolo, ¡el amor de su vida! Tomamos asiento y poco después comenzamos a dialogar. ¡Con la venia señoría! Es usted una mujer activa, polifacética, altruista y un adjetivo muy importante coralista y archivera de la Coral Crevillentina, madre, abuela, componente del Coro Parroquial; ¿con todo esto aún le queda tiempo para ser Juez de Paz? Pues sí (risas). Estas son mis actividades de siempre, pero lo de Juez de Paz supone ir al trabajo todas las mañanas, me gusta sentirme útil.

¿Siempre quiso ser Juez de Paz o cuándo surgió en usted esta inquietud?

Siempre he admirado la figura del Juez de Paz y me ha causado mucho respeto. El trabajo del Juez es una labor de servicio para las personas que vienen y quieren que las escuches, atiendas en sus problemas y las ayudes a buscar soluciones.

Es un privilegio ser la primera mujer Juez de Paz de Crevillent, ¿por qué cree que nunca una mujer se presentó a este cargo?

Pues desconozco el porqué. Además quería añadir a la pregunta anterior que en realidad es como si lo llevara en la sangre, porque llevo dos años como Juez de Paz en funciones y lo que más me gusta es mirar para atrás y buscar en los archivos. No hace mucho he descubierto que un tío abuelo mío ya fue Juez de Paz en 1885. Y eso me hizo bastante ilusión y me dio ánimos para seguir en este puesto. Hay que decir que también se llama Paz Genoveva… Sí (ríe), eso también es un aliciente.

Aunque lleva poco tiempo ejerciendo como tal, ¿cuál fue su primer caso como Juez de Paz?

Mi primer juicio lo recuerdo porque fue bastante complicadillo. Me puse nerviosa. Menos mal que tuve al lado a la secretaria del Juzgado que me ayudó con el guión que preparé, para estudiar las palabras con las que se dirige un juicio. Ahora ya tengo práctica, pero sigue siendo lo que más me cuesta, porque me pregunto: ¿quién soy yo para juzgar a nadie? Así que procuro estudiarlo todo muy bien y tener siempre a mano el Código Civil. Recuerdo mi primera boda que fue In Artículo Mortis. Poco después me enteré que el anterior Juez, en 25 años de servicio no había celebrado ninguna. Fue algo que me marcó. Me gusta mucho celebrar bodas.

¿Qué funciones realiza un Juez de Paz?

Todo lo que es el servicio de despacho lo realizan las cuatro funcionarias de carrera que son muy eficientes. Cuando llego por las mañanas ya tengo preparados varios oficios y mi trabajo es releerlos y firmar actos de conciliación, expedientes, partidas de nacimiento, las defunciones acaecidas en Crevillent… es una diversidad de asuntos que necesitan mi aprobación.

Hace poco se digitalizaron los libros del Registro Civil de Crevillent desde 1950, ¿cree que es una medida efectiva para el Juzgado?

Sí, aunque al principio fueron unos meses un poco complicados hasta que nos familiarizamos con el programa que lo informatizaba todo. Fue impresionante cuando vinieron con un furgón blindado a llevarse todos los libros para digitalizarlos con sumo cuidado para no extraviar el Archivo Histórico, y que en todo momento, durante el transporte y el tiempo que estuvieron fuera los libros, estuvieron localizados por dispositivos electrónicos. Es mucho más cómodo, puesto que todo sale más limpio y legible.

¿Cuánto personal tiene el Juzgado de Paz?

Depende de los habitantes que tenga el municipio. Como ya he dicho antes, son 4 funcionarios. La secretaria, que lleva la responsabilidad del Juzgado. La gestora, la tramitadora y la de Auxilio Judicial. Pero todas hacen de todo para no parar el ritmo de trabajo, que es mucho. En general las jornadas de trabajo son de mucho movimiento.

¿Qué requisitos se necesitan para ser Juez de Paz?

Se requiere una persona que tenga como mínimo los estudios básicos y una base de cultura general. No tener antecedentes penales y no trabajar en algo que tenga incompatibilidades con el cargo. Siempre se ha tenido en cuenta que se trate de una persona Buena del Pueblo que quiera a su Pueblo y le guste el servicio a sus Conciudadanos (ayudarles cuando acuden a ella exponiéndole sus problemas).

Con todo lo que me está contando y viendo que le apasiona su trabajo, ¿porqué no se planteó ser Juez de Paz anteriormente?

Siempre he tenido una vida muy atareada con mis hijos, mi familia y ayudando a mi marido en el despacho de su empresa. Al fallecer mi marido me propuse hacer una actividad que tuviera valor para mí y decidí presentar mi currículum para la siguiente legislatura, pensando que Don Roque ya no se presentaría. Ahora echo la vista hacia atrás y veo que, dentro de mis posibilidades, he conseguido los objetivos que me he propuesto, lo cual me satisface.

¿Desde qué año hay Juez de Paz en Crevillent?

En 1870 empezó el Registro Civil. Hasta entonces se basaban en el Registro Eclesiástico, concretamente, en la Iglesia de Belén, tenemos registros desde 1610. Al principio se llamaba Juez Municipal, luego pasó a ser Juez Comarcal y como Juez de Paz comenzó a llamarse por la década de 1940. Estudiando los libros del Registro Civil, podemos encontrar y conocer parte de la historia de nuestro pueblo y ver cómo la historia también influía en el Registro Civil.

REDACCIÓN: Belén García Figueira

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