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El primer uso de la escritura en Crevillent

Arqueología día a día, por DANIEL BELMONTE MAS, F. JAVIER MOLINA HERNÁNDEZ y ANA SATORRE PÉREZ

En la Península ibérica el primer uso de la escritura tiene lugar hacia los siglos VIII y VII a.C., esto es, hace unos 2.700 años, y por influencia de los fenicios, aquellos comerciantes que comenzaron a asentarse en nuestras costas, atraídos por nuestros recursos. Ese es el contexto en el que constatamos su uso en Crevillent, en Penya Negra. Allí, y tras casi 20 años de trabajos continuados, el profesor de la Universidad de Alicante, Alfredo González Prats, documentó diversas letras escritas sobre fragmentos cerámicos. Estas evidencias figuran, junto a otras, entre los testimonios escritos más antiguos para la Península ibérica; si era escritura tartésica o escritura fenicia…, eso son ya cuestiones de debate entre los especialistas.
Lo cierto es que, después de ese momento, el rastro de la escritura se pierde en Crevillent hasta casi 600 o 700 años después. Hacia el siglo I d.C., es decir, hace unos 2.000 años, y de nuevo sobre un fragmento cerámico, aunque ahora de época romana y correspondiente a un tipo de cerámica que conocemos como “terra sigillata”, volvemos a documentar el empleo de la escritura en Crevillent. En esta ocasión ya se trata de letras de nuestro propio alfabeto, el latino, diferente de la escritura fenicia o tartésica. Podemos considerar por tanto ese testimonio como el primer uso del alfabeto latino en Crevillent.

Descubiertas en el paraje del Castell Vell, están escritas en alfabeto latino y datan de hace 2.000 años, en plena época romana

Fig. 1 Dibujo de plato fenicio
con grafito de Penya Negra del prof. Alfredo González Prats

La pieza se localizó en el transcurso del proyecto de prospección arqueológica que venimos desarrollando en los últimos años para el sur de Alicante, y que afecta también a Crevillent. El hallazgo tuvo lugar en el Castell Vell, en las inmediaciones de un yacimiento arqueológico que funcionó como un corral para ganado hasta hace unas décadas. Hemos de recordar que la recogida de material arqueológico se ha de realizar siempre por parte de los especialistas con la titulación correspondiente y también, tal y como exige la Administración, con los preceptivos permisos de, en nuestro caso, la Conselleria de Cultura.

Fig. 2 Fotografía de plato fenicio con detalle del grafito, del
prof. Alfredo González Prats

Se trata de un fragmento de plato de terra sigillata, de una forma muy concreta que conocemos como Dragendorff 18. La terra sigillata era la cerámica sobre la que en época romana se fabricaba la vajilla de mesa. Y ese plato, que reproducimos con el perfil completo en la figura, era, junto a otras dos formas cerámicas como el cuenco y la taza, una de las piezas básicas de la vajilla de doméstica de uso común para los comensales hispanorromanos en época altoimperial; y también en Crevillent.
Alguien, hace ahora cerca de 1.900 años y en aquel paraje del Castell Vell, grabó unas letras sobre un plato cerámico, sobre su fondo exterior, lo que se conoce como “grafito”. Lo que escribió se nos escapa: el plato sólo nos ha llegado de manera fragmentaria. Apenas tres letras son legibles con cierta dificultad y, en realidad, diferentes lecturas son posibles. Lo que en estos casos resulta más plausible es que la persona que escribiese esas letras fuese la propietaria de la cerámica. Así, lo que aparecería escrito sería el nombre del propietario/a y en genitivo, es decir, indicando que el vaso le pertenecía. Se trataría de un grafito o marca de propiedad.

Fig. 3 Fragmento de plato de terra sigillata -Dragendorff 18- (Imagen: Daniel Belmonte)

En nuestro caso esta explicación sería plausible y es una de las opciones por la que nos decantamos. Otras son posibles, pero dado lo fragmentario de la pieza, tampoco podemos aventurar muchas más hipótesis. La pieza ha sido objeto de un estudio y ha sido publicada recientemente en una revista científica especializada en epigrafía: el Boletín del Archivo Epigráfico, de la Universidad Complutense. Remitimos a ese estudio para quienes estén interesados en su consulta (ver abajo, enlace*).

En breve aparecerá también publicada una versión del trabajo en valenciano, en la revista de etnografía que edita el Ayuntamiento de Crevillent.

Fig. 4. Dibujo arqueológico y fotografía de un plato completo similar al del Castell Vell (Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Dragendorff_18_31_Haselburg.jpg)

Es, en definitiva, uno de los primeros testimonios en nuestro término municipal de Crevillent de escritura en alfabeto latino, en un momento en que la cultura romana, portadora de ese alfabeto, comenzaba ya a estar asentada en nuestras tierras gracias en parte a la proximidad de la Colonia Iulia Ilici Augusta, en la actual Alcúdia d’Elx.

*ENLACE: https://www.academia.edu/43465808/Un_grafito_sobre_fragmento_de_terra_sigillata_de_la_Serra_de_Crevillent_Alicante_An_inscription_on_a_terra_sigillata_fragment_from_the_Crevillent_mountain_range_Alicante_

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