Todavía recuerdo la final de hace dos años, un España-Italia que acabó con un marcador 4-0 que hizo historia. Los italianos, tras la humillante derrota, reconocieron la superioridad de los españoles. Desde que el colchonero juega en la selección española, en Italia se le empieza a conocer. El futbolista es muy humilde y reconoce que nunca imaginó que el seleccionador nacional Vicente del Bosque se fijaría en él. Es un orgullo para todos nosotros que un crevillentino haya llegado tal alto en este mundo tan competitivo.
Juanfran tuvo una infancia feliz en un pueblo tranquilo, Crevillente. Un lugar donde los niños corrían y jugaban “ a la pilota” en las plazas. Tenía toda su habitación llena de pósters del Real Madrid (casi toda su familia es de este equipo) y se encerraba en su cuarto triste cuando los suyos perdían. Cuando iba al cole iba con su pelota, para jugar en cualquier hueco que encontrara. Su maestra Pilar Mas recuerda que era muy revoltoso y con un gran corazón. El grupito de amigos con el que solía jugar en el Fontenay al salir de Primo de Rivera siguen siendo sus amigos de hoy, y se reúnen a cenar cuando él va al poble. De esta época cargada de ilusiones el futbolista crevillentino conserva una cicatriz de una herida que se hizo en la fuente del paseo (en el Fontenay de d´alt). Desde su más tierna infancia Juanfran intuyó que el fútbol era para él algo más que un deporte, que podría llegar a ser su vida. Pero bien sabía él que se trataba de un sueño. Los sueños que se tienen cuando eres un niño solamente te dan una ilusión que después hay que hacer realidad a base de mucha constancia, esfuerzo, trabajo y disciplina.
A Juanfran le acompaña una cualidad típica de los triunfadores, que es una extraordinaria positividad y fuerza no sólo física sino también mental que le ha llevado a mantenerse motivado y superarse hasta en los peores momentos. Su padre fue una figura esencial en su vida. Fue el primero que intuyó que ese sueño podría cumplirse. El chaval tenía madera. Su padre fue quien le alentaba, acompañaba, animaba… quien primero creyó en él y sus posibilidades. “Mi padre tenía a mis hermanas pero vivía para mí”. Es el mismo que ahora desde el cielo le sigue apoyando y animando (su padre murió en mayo de 2011). Juanfran ha declarado que está donde está gracias a su padre…
Era él al fin y al cabo el que siendo pequeño “li llevava i portava on fera falta”. Juanfran sabe que debe todo a su padre y por ello cuando juega una final le dice a su madre: “Mamá ja saps lo que tens que posar-te” y es que el Atleti regaló una camiseta con el número 20 a su padre con su nombre; JUAN. Creo que no hace falta decir que su madre, Lina, se la pone…
Miriam Lafuente Soler Periodista