Si la planta ha sido adquirida reciéntemente provendrá de un vivero en el cual crecía en condiciones ideales de luz, temperatura y abonado. Variar esos parámetros considerablemente puede acarrear un estrés que repercuta de forma negativa. Es importante informarse acerca de la especie en cuestión, ya que no es lo mismo cultivar una cactácea que una orquídea, por ejemplo. Pero muchas veces nos extraña por qué una planta que estaba tan bonita cuando nos la regalaron, en muy pocos meses languidece y se nos pone «feucha» hasta casi secarse. Hay varios razonamientos lógicos que nos pueden llevar a esa situación. El problema suele ser casi siempre el mismo: Un exceso de riego. La gente que me conoce y sabe de mi afición por las plantas suele preguntarme cada cuánto hay que regar la maceta. Si hay una norma básica podría ser cuando la parte superior del substrato esté seca al remover un poco de tierra. Pero tampoco es algo que podamos tomar a rajatabla, ya que se suele abusar de la turba negra que tiende a apelmazarse y a saturar de humedad el sustrato privando de los necesarios poros de oxígeno a la planta. Para no extenderme mucho en el tema os recomiendo una mezcla universal que a mí me va genial consistente en: 6 partes de turba, 3 partes de perlita, 1 parte de humus de lombriz, 1 parte de tierra volcánica fina y una parte de arena a poder ser silícea o de río. Es un medio de cultivo ideal que proveerá a vuestras plantas de todo lo necesario para crecer sanas. Juan Francisco Egea Manchón
De plantas va la cosa: ¿Por qué se nos secan las plantas en maceta?
- Por: Borja Admin
- En:
- No hay comentarios
- En: De plantas va la cosa, Opinión
- Etiquetado: botánica, naturaleza, plantas