Ocurrió no hace mucho, por José Manuel Santiago Mas
Reinando Isabel II en España, el seis de enero de 1845 se reunieron en la «plaza Mayor» de Crevillente, los señores del Ayuntamiento, los jefes de la Milicia Nacional, un piquete de voluntarios armados y perfectamente uniformados, y la banda de música de dicho cuerpo, para solemnizar el bando real emitido por el pregonero, referente a la entrada en vigor de la ley de atribuciones y competencias de los Ayuntamientos (1). [La Milicia Nacional la conformaban batallones de ciudadanos armados para mantener el orden y defender el régimen constitucional (2)].
Joaquín Galiano García identifica esa «plaza Mayor» con la de la Iglesia Vieja, o sea, la del Mercado (3). Coincidiendo con el profesor Vicente Gozálvez Pérez, en que el edificio situado en su cara norte (Foto 2), hoy desaparecido, era la sede del Ayuntamiento (4).
Se hallaba ocupado en régimen de alquiler. De hecho, se afirma en un acta el estar sin casa para celebrar las sesiones desde 1829(5) para proponerle al Señor Jefe Político de esta provincia, la construcción de una casa Capitular propia. Y así, entre otras ventajas, acabar con los alquileres. En esa acta no se cita la situación del lugar o lugares de arrendamiento.
No es hasta la década de los años 1850, cuando el Consistorio se traslada al número 1 de la plaza Vieja (hoy C./Blasco Ibáñez) instalándose en el edificio-lonja de su propiedad construido en 1852 (6). Dicha finca atravesaba la calle transversalmente, a la altura de donde hoy se halla el comercio de Sylvia (Foto-3).
Anteriormente, el Ayuntamiento se encontraba en el número 26 de la calle Villa. De ello no existe prueba documental, sólo, y ya es bastante, los relatos orales de los vecinos octogenarios y nonagenarios, sobre todo los de esa calle, y adyacentes, trasmitidos de generación en generación desde tiempo inmemorial (7). También se manifiestan en ese sentido quienes la habitaron antes de 1955, año en que una gran reforma de la vivienda, acabó con casi todos los vestigios. Como los de una escalera circular interior, grandes armarios empotrados con numerosos estantes, cruceros en los techos de buena madera de enorme grosor. O de un rótulo sobre azulejos en la fachada que rezaba: «Casa de la Villa».
Tras abandonar el edificio número 1 de la Plaza Vieja para su derribo por su estado ruinoso, el Ayuntamiento se trasladó en 1924 hasta donde se halla actualmente (Foto-1).
La casa era propiedad de D. Pascual Mas Mas, presidente de la Diputación y propietario de Hilaturas Mas Candela «El Motor». La trasmisión al municipio se formalizó mediante escritura fechada el 4 de septiembre de 1925, por 64.000 pesetas (8). Un precio inferior al solicitado inicialmente por el vendedor, que era de 75.000 pesetas. Y considerablemente inferior a las 100.000 pesetas resultantes de la tasación efectuada por el arquitecto provincial (9). Cuando fue adquirido en 1925, ocupaba los números 15 y 17 de la calle Mayor, y actualmente queda localizado en el número 9. Tres años antes de venderlo, en 1922, D. Pascual lo había adquirido cancelando una hipoteca que habían contratado sobre dicho inmueble unos primos hermanos suyos. Se llamaban Salvador, Luis, y María «Mas Alfonso», a quienes representaba su madre Dña. María Alfonso Manchón (10), viuda de D. Salvador Mas Espinosa (1853-1915). Salvador era tío de D. Pascual (hermano de su madre, Dña. Josefa Mas Espinosa).
De la construcción del edificio utilizado actualmente como Casa Consistorial, no existe documentación al respecto, sólo nos ha llegado hasta nuestros días, la información trasmitida a través de la memoria oral, cuya veracidad queda reforzada con diversos informes y actas conservadas en varios archivos. Según la memoria histórica, que me comunica Salvador Mas Santiago, la casa la edificó D. José Poveda Escolano cuando estaba casado con Dña. Dolores Mas Espinosa, otra de las hermanas de D. Salvador Mas Espinosa. Es decir, D. José Poveda era cuñado de D. Salvador, y tío de D. Pascual Mas Mas, ambos mencionados anteriormente. Se puede apreciar que los personajes relacionados en los primeros años con este edificio, descienden o están emparentados todos ellos con Manuel Mas Hurtado (1807-1880) fundador de la fábrica Gran, y con su esposa María Espinosa Mas (1809-1887) (11). Dña. Josefa, Dña. Dolores y D. Salvador Mas Espinosa eran hijos suyos; D. José Poveda, yerno; y D. Pascual, nieto. Esta familia, alrededor de las últimas décadas del siglo XIX, y las primeras del XX, estaba considerada como la más poderosa de Crevillent.
Como puede verse en el grabado colocado en lo más alto de uno de los lados de la fachada delantera de la actual Casa Consistorial, la inauguración como vivienda familiar tuvo lugar en 1901. El hecho de que la cuota contributiva de D. José Poveda a partir de ese año, experimentara un aumento significativo en el apartado de la riqueza urbana, unido al de que su domicilio entre 1912 y 1916, estuvo registrado en el número 17 de la calle Mayor, dan coherencia y credibilidad al contenido de la memoria oral expuesta hasta ahora sobre su constructor.
En 1874, cuando aún estaba soltero, Poveda vivía en Crevillent con sus padres D. Tomás y Dña. Margarita, los tres naturales de Monóvar. En ese año, se le declara definitivamente exento para el servicio a filas a la edad de 30 años (12). Después de casarse en 1876, permaneció domiciliado en la calle del Carmen hasta 1883, donde tuvo tres hijos, el primero de ellos fallecido prematuramente. Durante los cinco años siguientes, desaparece de los listados de contribuyentes, reapareciendo entre 1889 y 1908, pero como residente en Barcelona.
Allí era famoso el matrimonio por las fiestas que promovían en su casa de la Rambla de las Flores (actualmente Rambla de san José). Gastaron la parte de la herencia que la mujer había heredado de la fábrica Gran, y con sus caudales ya disminuidos, regresaron a Crevillent con el propósito de hacerse la casa de la calle Mayor. De Barcelona se trajeron proyectos y técnicas modernistas, obreros, también materiales: gres, herrajes para rejas, carpintería, estucos en caliente de interiores y exteriores, piedra artificial, etc. Materiales que desembarcaban en el puerto de Alicante y trasladaban en carros a Crevillent.
Según Salvador Mas Santiago, a quien agradezco el haberme transmitido la memoria oral, relativa a la construcción de la actual sede del Ayuntamiento, que ahora estoy relatando a los lectores de “El Periòdic Poble”, se trata ésta, de una obra del más puro estilo modernista barcelonés, promovida por un matrimonio crevillentino que vivió según la costumbre de la época, cuando los industriales de Crevillent instalaban tiendas para sus hijos en Cataluña, con un sistema de ventas y logística no bien estudiado todavía.
Con el tiempo, habiendo menguado mucho el capital de D. José Poveda y Dña. Dolores, la familia de ella se quedó con la casa, y es así como llega a D. Salvador Mas Espinosa, hermano de Dolores, y posteriormente a D. Pascual que es quien se la vende al municipio. Dña. Dolores Mas Espinosa, la esposa de Poveda, falleció en 1912, precisamente en el número 17 de la calle Mayor (13). Y como después de 1916, no hay ninguna noticia de su marido (no aparece en la lista de contribuyentes a partir de ese año, y no está anotada su acta de defunción en el archivo parroquial de Ntra. Sra. de Belén) cabe suponer que se marcharía probablemente a Barcelona, donde residían sus hijos.
Transcurrido mucho tiempo desde entonces, en los años 90 del pasado siglo, visitó Crevillent una mujer de avanzada edad apellidada Poveda. Venía buscando la fábrica Gran, y se presentó en la vivienda de la calle del Carmen (14) habitada por Vicente Mas Martínez y su esposa Carmen Santiago Candela, donde contó la historia de su familia. Probablemente sería una nieta de José Poveda. Después de comprobar que no quedaba nada, se marchó, pero antes explicó, que empobrecida su familia, ella sobrevivió como empleada de los servicios públicos subterráneos de la estatua de Cristóbal Colón, hasta que ya anciana, dejó este trabajo retribuido nada más con propinas.
CITAS de los DOCUMENTOS CONSULTADOS
(1) AMCR: Acta 6-Ene-1845-Pg. 139 Sig. 2777-1.
(2) Wikipedia: La Milicia Nacional.
(3) J. Galiano: «Biografía de la ciudad»-Revista Semana Santa 1955.
(4) Gozálvez Pérez, Vicente: «Crevillente estudio urbano demográfico e industrial”-1983.
(5) AMCR: Acta 8-Abr-1842-Pg. 100 Sig. 2777-1.
(6) Candela Oliver, Bibiana: «Los quintos en Crevillent en el siglo XIX.
(7) Según manifestaciones orales de J.G.M.(1927), I.F.LL.(1926), J.S.P.(1929), M.S.F.(1930), J.S.F.(1932), y E.I.M.(1932).
(8) AMCR: Acta 18-Mar-1925 Pg. 50 Sig. 2793-5.
(9) AMCR: Acta 4-Ago-1924 Pg. 20 Sig. 2793-5.
(10) Manchón Ruiz, Enrique: «Dos Casas Consistoriales» Rev. Semana Santa 2019.
(11) Arch. Parrq. Ntra. Sra. de Belén: Libros de bautismos y defunciones.
(12) AMCR: Expedientes generales de quintas 1874 Pg. 231 y 238 Sig. 57/2.
(13) Registro Civil de Crevillent: Sección 1ª, libro 53, folio 84.
(14) Esta vivienda de la calle del Carmen es donde vivían los padres de Salvador Mas Santiago, y según él, la adquirió su abuela materna por compra a los herederos de Salvador Mas Espinosa, en quien había recaído la propiedad de esa casa como parte de la herencia de la fábrica Gran. Por ese motivo conservaba la referencia catastral que tenía cuando formaba parte en el pasado de dicha fábrica. Y por eso fue allí, donde la mujer anciana descendiente de José Poveda, procedente de Barcelona, se presentó a finales del pasado siglo en busca de información.
Otras fuentes consultadas:
–AMCR: Libro de actas de la Junta Municipal de Asociados (1881-1900).
–AMCR: Expedientes de nombramiento de la Junta Municipal de Asociados (1902-1919).