Por José Javier Martínez
Vivimos tiempos de nostalgia ochentera. Vemos en los últimos años algunos pelotazos en el mundo de la ficción, como las series Stranger things o Dark, el estupendo capítulo San Junípero, de Black Mirror, o las miles de referencias de la novela y película Ready Player One. Incluso en música, ahí tenemos a los White Lies o a Bear’s Den, por citar dos ejemplos, cantando como si fueran a salir en una peli de John Hughes.
Hoy nos ocupa una serie que ha traído desde los ochenta hasta nuestros días muchas emociones: Cobra Kai. No se trata de un producto que homenajea aquellos años, sino directamente una continuación de las películas originales. Mismo reparto, al que se añade un puñado de buenos actores jóvenes para actualizar las tramas. Pero ¡cómo están los viejos Daniel LaRusso y Jonhny Lawrence! En plena forma y repartiendo que da gusto.
Los creadores de la serie son unos cuarentones que provienen del mundo de la más reciente comedia americana (Dos colgaos muy fumaos, secuelas de American Pie, cosas así). Se nota que vivieron esta saga cuando eran niños, disfrutaron con ella y la han tratado con cariño. Para los que compartimos quinta con ellos es algo de agradecer. Y no solo para nosotros. La estoy viendo con mis hijos y creo que va a haber muchas generaciones rendidas a Daniel San y sus cuitas con los malvados de Cobra Kai. Es emoción pura, y la emoción no muere.
Ficha:
Dirección y guion: Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg, Zabka, Courtney Henggeler, Xolo Maridueña, Tanner Buchanan y Mary Mouser.