Por José Javier Martínez
El cine es atemporal. El arte en general lo es. Leer El Quijote no pasa de moda; Las Meninas será siempre un cuadro de actualidad; El White Album de los Beatles se puede escuchar perfectamente hoy; ¿por qué el cine sí tiene fecha de caducidad? Vamos, en esta sección no lo pensamos.
De hecho, hoy voy a hablar de una película que he visto por primera vez, un estreno, aunque sea del año 1984. Érase una vez en América, de Sergio Leone, la versión de casi cuatro horas.
Protagonizada por Robert de Niro y James Woods, esta épica historia de mafiosos y maleantes la coloco en el Olimpo del género, junto a El Padrino o Uno de los nuestros. El recorrido por la infancia de estos raterillos y de cómo van creando su propia banda hasta ser los jefes del barrio es una historia clásica del cine, pero la mano de Leone, el director de la trilogía del dólar y máximo exponente del spaguetti western, le otorga un halo, esa capa de barniz brillante y especial que todos los clásicos poseen y que los convierte en eternos.
La música de Morricone le da el toque final. Emociona el principio y emociona el final. Y en medio, un viaje por el lado más salvaje del ser humano. Un estreno de lujo se vea cuando se vea.
Ficha:
Director: Sergio Leone. Guion: Leonardo Benvenuti y otros, basado en la novela de Harry Grey. Reparto: Robert De Niro, James Woods, Elisabeth McGovern, Treat Williams, Joe Pesci, Danny Aiello, W. Forsythe.