En el Archivo de la Corona de Aragón hay un curioso documento titulado “Carta dirigida a Jaime II, rey de Aragón, por personaje desconocido, sin fecha, en la que recomienda a dos personas de la familia del arráez de Crevillente, que van a la corte» (Signatura: ACA,COLECCIONES, Cartas árabes,núm.158). Sin mayor pretensión que intentar saber qué decía aquel documento me puse en contacto con uno de los más reconocidos expertos, el profesor Rachid El Hour (Universidad de Salamanca, Facultad de Filología, Área de Estudios Arabes e Islámicos).
Jaime II (1267-1327) fue rey de Aragón, de Valencia y conde de Barcelona entre los años 1291 y su muerte. En una fecha sin determinar, pero lógicamente en su reinado, una familia crevillentina le escribía para pedirle favores.
Escasos datos son los que tenemos del Crevillent de aquel período. Las fuentes árabes, en concreto el geógrafo Al-Himyari, ofrecen alguna vaga referencia. También las fuentes arqueológicas han arrojado otros datos. Al margen del estudio ya clásico de Vicente Gozálvez, uno de los investigadores que más se ha centrado en indagar sobre la morfología del Crevillent que nos ocupa es Josep Menargues, quien describe un pequeño enclave fortificado en torno a la colina donde se erigía el castillo, situado en lo que hoy es la “manzana del Iris” y delimitado aún hoy por la calle Vall, una calle que ha fosilizado el trazado del antiguo foso. Ese Crevillent, a caballo entre los siglos XIII y XIV, fue precisamente, según algunos autores, el contexto en el que vivió uno de los más ilustres personajes de la historia local, el célebre Al-Safra, quien prestaría sus servicios como médico al ra’is de Crevillent. Mayor información es la que aportan las fuentes documentales, abordadas por distintos autores, entre ellos Ferrer i Mallol, siendo un estudio de referencia el de Pierre Guichard. En su trabajo “Un señor musulmán en la España cristiana: el “ra’is” de Crevilllente 1243-1318”, aborda con detalle el complejo contexto histórico local y comarcal en el que quedaría inserto el documento que aquí presentamos. Un contexto intrincado, precisamente por ser el momento en el que Crevillent, un señorío musulmán con un estatus peculiar tras la conquista cristiana, pasaría del dominio castellano al aragonés, bajo el reinado de Jaime II. El papel estratégico desempeñado por este señorío musulmán, regido por la figura de un ra’is que reconocía la soberanía del rey cristiano, le confirió una especial relevancia en las relaciones entre el propio Jaime II y el resto de la comunidad musulmana de estas tierras e incluso con el reino de Granada, tal y como dice Guichard, que incide en la particular colaboración entre el ra’is crevillentino y el propio monarca. Una etapa sin duda compleja e interesante desde el punto de vista histórico, en la que finalmente asistiríamos a la desaparición de la figura del ra’is y del propio señorío musulmán, ya en la segunda década del siglo XIV. Ese es el contexto preciso de nuestro documento.
El profesor Rachid El Hour expone que “en la primera foto, portada de la misiva, se ve que va dirigida al rey de Aragón Jaime II (en árabe aparece Yâqmî)”. La siguiente imagen es el cuerpo del texto. Según este experto, “la carta es escrita por dos personas, al parecer son parientes: Ahmad b. Muhammad ibn Hadîr y una mujer llamada Jawla, hermana de un tal Muhammad b. Hadîr al-Rais. Efectivamente son vecinos del pueblo de Crevillent (al-Qirbiyân)”. Apunta El Hour que “los dos mandan esta carta al rey de Aragón en la que le informan de la llegada a la corte de su majestad (al parecer ellos le envían para interferir a su favor ante el rey) de un tal Ibn Tulba (también dicen que es sirviente de su nieto Ibn Ibrâhîm Rais), también del mismo pueblo, y ruegan al rey que crea todo lo que le contará esta persona sobre ellos dos”. ¿Qué le contaría al rey si tuvo ocasión?
Rachid El Hour expresa que “el 70% de la carta son alabanzas a favor del rey. Creo que las dos debieron de pertenecer a una familia noble del pueblo de Crevillent, si no no había escrito una carta directamente al rey”.
“Posiblemente había caído en desgracia con el Rey o que su relación con la monarquía sufría alguna crisis”, destaca el profesor. Mi más sincero agradecimiento a El Hour por interpretar este escrito tan antiguo referido a nuestro pueblo. Vicente López Deltell