De plantas va la cosa, por Juan Francisco Egea Manchón Naturalista
Hola. El otro día veía con mucha pena a un grupo de científicos españoles congregándose y protestando a las puertas del Congreso de los Diputados. La cosa está clara: O escuchamos las señales inequívocas que nos está dando «La Natura», como diría el escritor, divulgador y sobre todo campesino Joaquín Araújo o el Antropoceno será la última etapa que viva nuestro planeta, al menos en la forma en la que lo conocemos. Y la verdad es que no es tan difícil intentar revertir la situación de sobrecalentamiento. En ello nos va TODO. Con muy poquito que pusiéramos cada uno de nosotros fijaros si podríamos ayudar. Me voy a centrar en nuestro entorno más cercano.
¡Más árboles por favor!, plantados en áreas abiertas o terrenos baldíos que nos inciten a pasear hasta ellos, y los que estén en las calles que por favor les hagan alcorques más dignos, “¡No de a palmo!”, y todo acompañado de una mejor gestión y reciclado de los recursos hídricos y especies adaptadas a nuestro clima; “¡Son nuestro pulmón!”. El araar o ciprés de Cartagena sería el árbol-tipo ideal. Ah, y al que decide estas cosas: “¡No más tipuanas ni árboles botella por favor!”, ya aburrís.
Consumir productos de cercanía como frutas y verduras sin envasar en los malditos plásticos “indegradables” que tan costosos son de reciclar. ¿Alguna vez habéis pensado que simplemente paseándoos por el extrarradio urbano podéis comer gratis acelgas silvestres, llisons, ajos porros o hierbas medicinales maravillosas para curar resfriados como son la ajedrea, el tomillo, el cantueso, el rabo de gato, etc, etc, eso sí, cortando el tercio superior tan sólo y nunca arrancándolos de raíz por favor.
Hay mucha manía en este pueblo, (y en la mayoría) por quitar las islas de vegetación espontánea que surgen aquí y allá y que son un refugio en medio del asfalto de decenas de especies de insectos, muchos de ellos polinizadores de nuestros frutales. Digo yo, ¿por qué no se fijan en las zonas de césped natural que son tan pobres en especies como un bosque de hayas y además requieren de ingentes cantidades de agua y sueldos de operarios, y las sustituyen por especies tapizantes adaptadas a la xerojardinería o jardinería sinagua? Esta problemática todavía es peor en las zonas rurales. Sin ir más lejos, el año pasado, justo en la época de reproducción, se exterminaron las plantas nutricias de las larvas de la mariposa tigre cerca del Centro de Interpretación de El Hondo, situación que ya denunciamos en nuestro grupo del Facebook, cuyo nombre es el mismo que esta sección. Y aún se siguen segando y rociando los bordes de las carreteras con el famoso herbicida cancerígeno.
Por último, por favor, reciclemos. Ya sé que es un engorro tener varios departamentos en el domicilio para cada tipo de envases o productos orgánicos, pero la satisfacción de estar en comunión con la madre Tierra que nos lo da todo suple este pequeño inconveniente de sobra.