En este mes en el que empezamos la temporada veraniega con la apetitosa sandía o “meló d’aigua” como postre, las brevas o “albacores” como jugosa fruta y los refrescantes granizados que nos alivian los calores estivales, me ha venido a la memoria un aperitivo que tomábamos en las vacaciones de verano en el Pinet. En los años 40 y 50 del siglo XX las vacaciones iban del 18 al 25 de julio y constituían toda una aventura y una experiencia emocionante en todos los sentidos, tanto para los adultos como para los que, como yo, éramos niños en aquella época. Uno de los recuerdos que tengo es el de ir a bañarnos y a renglón seguido, las madres, nos encargaban que mientras lo hacíamos, escarbásemos en la arena en busca de las apreciadas “chapinetes” que tanto nos gustaba tomar en el aperitivo. También los adultos lo hacían con rastrillos, pero nada comparado a la alegría de encontrar un buen ejemplar de “chapina” o a las risas que nos dábamos cuando de tanto en tanto un cangrejo clavaba sus pinzas en los dedos de un amigo. Aunque, si nos pasaba a nosotros, no nos reíamos tanto. Cosas sencillas de la vida que nos hacían felices.
Ingredientes:
- Chapinetes
- Ajo
- Perejil
- Aceite
- Sal
Por Francisco Mas Ferrández «El Molla»