Cinexín, por José Javier Martínez
La casa Gucci es un biopic, género que no es del gusto de esta humilde sección de El Periódic del Poble, salvo que, en lugar del todo, lo que quiera es llevar a la pantalla una parte concreta que tenga interés. Y en este caso, Ridely Scott, en lugar de contarnos la biografía de la famosa firma italiana de moda, se centra en un personaje fascinante: Patrizia Reggiani.
La interpreta de forma muy convincente la artista total Lady Gaga, que se mete en el papel de esta arribista en la que, como veremos, conviven de forma equilibrada ambición, pocos escrúpulos y locura. El trasfondo de la historia de esta viuda negra es la trama empresarial en la que Patrizia fue protagonista y que llevó a la casa Gucci del control de sus fundadores Aldo y Rodolfo Gucci, a las manos de Maurizio Gucci, y de ahí a la actualidad. En cuanto al reparto: Lady Gaga, bien; Jeremy Irons, muy bien; Adam Driver, como siempre, brutal; Al Pacino, pasado de rosca; y mención de honor para un caracterizadísimo y muy sobreactuado Jared Leto, que es la gran pega de la película. Resumiendo, una trama que va de menos a más, una puesta en escena muy elegante y un ratico estupendo en el cine. Sin pasarse, pero recomendable.
Dirección: Ridley Scott.
Guion: Becky Johnston y Roberto Bentivegna (Basado en el libro de Sara Gay Forden).
Reparto: Lady Gaga, Adam Driver, Jeremy Irons, Al Pacino, Jared Leto, Jack Huston, Salma Hayek.