De plantas va la cosa, por JUAN FRANCISCO EGEA MANCHÓN
De siempre mi pasión por las plantas se había circunscrito exclusivamente a las plantas ornamentales y tal vez a algunos árboles frutales que estaban presentes en la finca de mi abuelo y en la mía propia

De plantas va la cosa, por JUAN FRANCISCO EGEA MANCHÓN

El clima mediterráneo desértico de nuestro municipio propicia veranos muy calurosos e inviernos frescos. Después del seco estío, el otoño con sus lluvias es la estación en la que se inicia de nuevo el ciclo de la vida

Siempre he tenido claro que si hay dos plantas que han definido lo crevillentino serían las “tochas” de esparto y el “cantahueso”. A pesar de que ninguno de los dos términos existen en el Real Diccionario de la Lengua (atocha y cantueso serían los nombres formales), es así como les llamamos aquí. Forman parte de nuestras tradiciones más arraigadas, al estar presentes en el quehacer diario de nuestros antepasados.

De plantas va la cosa, por Juan Francisco Egea Manchón

¡Hola de nuevo! Las plantas no podían faltar a su cita. Esta vez no podéis leernos con el Periòdic en papel en la mano pero espero que todos estéis bien dentro de lo que cabe y que la pandemia pase pronto y podamos salir a abrazarnos. Se me ocurren varias maneras de abordar mi artículo de este número extraordinario del Periòdic del Poble.