El pont Nou: Algunos datos más

Ocurrió no hace mucho, por JOSÉ MANUEL SANTIAGO MAS

El pont Nou de Crevillent tiene grabado el año “1893” en sus dos muros frontales (Foto 1). Sobre sendos sillares sobresalientes, colocados en la parte más alta del arco central; como indicando cuando se terminó. Fue diseñado el proyecto por Antonio Puigcerver Llopis (1), y la obra adjudicada al noveldense(2) José Asensi Pastor. Su construcción dio comienzo el 28 de septiembre de 1892 (3), pero no acabó por lo menos hasta 1895.

Las obras se prolongaron debido a una reclamación formulada por algunos habitantes de las cuevas de la Rambla en ese punto, porque un lado del puente (el correspondiente al margen derecho del barranco, el más cercano a la ermita de la Stma. Trinidad) se había asentado sobre la cuesta de acceso a sus viviendas, y no tenían forma de subir o bajar con sus rebaños o carros, a menudo cargados de productos del campo (4). También se produjo una interrupción debido a problemas derivados de las expropiaciones, y superados estos, el Ayuntamiento le dio al rematante de la obra, en septiembre de 1894, un plazo de 4 meses para su terminación (5). La recepción oficial la firmó el ingeniero jefe de Obras Públicas de Alicante el 18 de febrero de 1897, lo que aparece reflejado en el acta municipal de ese mismo día. Pero no se da noticia alguna de la inauguración en las actas comprendidas en ese periodo 1892-1897.

En 1902, varios años después de la finalización, del total de las 33.668 pesetas presupuestado en el proyecto, todavía se le debían al contratista -José Asensi Pastor- 22.641,40 pesetas, integrada esta cantidad por la deuda más los intereses de demora. Y porque me parece curioso, voy a relatar el curso a través del cual circuló ese dinero, cambiando de propietarios en muy poco tiempo. En diciembre de ese año 1902, José Asensi se compromete por escrito con el Ayuntamiento a percibir únicamente 17.500 pesetas del total, donando las 5.141,40 restantes a los fondos municipales (6). En enero de 1903 la cantidad que se le adeuda ha disminuido a 11.500 pesetas, pero se las cede mediante la correspondiente escritura, a Manuel Villalba Galvañ, entonces teniente alcalde del gobierno municipal (7). Y finalmente, en enero de 1904, Manuel Villalba se las traspasa a Manuel Lledó Quesada, de quien no tengo ninguna referencia (8).

Todas estas operaciones se citan en las actas, limitándose el Ayuntamiento a darse por enterado sin argumentar los motivos por los cuales se producen.
Seguramente antes de finalizar la construcción de este puente, ya había sido bautizado como lo conocemos hoy. Calificado de “nou”, por ser el más reciente, con el uso al nombrarlo se transformó este adjetivo “nou” en un nombre propio (a esta operación se la denomina sustantivación morfológica). Es decir, la palabra “Nou” en la locución “pont Nou”, es un nombre propio, no un adjetivo calificativo. Se escribe con mayúscula, tiene significación cultural e histórica, y ya no varía en el tiempo como lo pueda hacer el adjetivo “nou” del cual proviene. Si el puente se hace viejo, es correcto y no contradictorio decir: El pont Nou es vell. Pero no sería aceptable denominarlo el pont Vell. Un ejemplo semejante se da en las llamadas escuelas Nuevas.

Como se puede apreciar en la Foto 1, el estado de conservación de las dos litografías del año, difiere considerablemente. La correspondiente al frente del puente encarado a la sierra, se aprecia claramente; mientras que la otra, tiene los dígitos del número muy erosionados hasta el punto de ser ilegible. En gran parte, puede considerarse como causa de esta diferencia la acción de los rayos solares durante tantos años. En la Foto 2, se aprecia desde arriba el puente con las direcciones de los puntos cardinales superpuestas. Además, está trazada la trayectoria solar a lo largo del día, de derecha a izquierda, mediante dos líneas amarillas, que, de manera vaga, describen el movimiento diario del Sol en su órbita de mayor elevación (solsticio de verano), y de menor elevación (solsticio de invierno). Así, la cara que tiene la cifra del año desdibujada, recibe durante gran parte del día, la incidencia de los rayos solares. Incluidas las fases en que el Sol se halla en el punto más elevado (mediodía), representado por un círculo de color naranja sobre la línea amarilla. Sin embargo, la insolación en el otro lado del puente, se reduce a un tiempo breve inmediatamente antes de ocultarse el Sol por el cuadrante oeste, cuando la energía de sus rayos es muchísimo menor, y sólo en algunos días del final de la primavera y del principio del verano.

Durante el día, la acción de los rayos solares sobre una superficie, la calienta y la dilata por muy dura y consistente que sea. Y por la noche, al no recibirlos, se enfría y se encoge. Este continuo proceso, día tras día, durante muchos años, de dilatación y contracción, o sea, de cambio de tamaño, puede llegar desmenuzar muy superficialmente esos sillares del puente expuestos a la radiación, siendo a mi entender, una posible causa de la diferencia de erosión entre los grabados de ambos lados.

CITAS de los DOCUMENTOS CONSULTADOS

(1) AMCR: Acta 28-Enero-1892 Pg. 10 Sig. 2785/1
(2) Candela Oliver, Bibiana: Edificios Históricos de Crevillent IX “Los Puentes”
(3) Mas Martínez, Vicente: “El Pont Nou” Rev. Harmonía nº 90, Mayo-1993.
(4) AMCR: Acta 26-Enero- 1893 Pg. 17 Sig. 2785/2
(5) AMCR: Acta 16-Agosto-1894 Pg. 102 Sig. 2785/3
(6) AMCR: Acta 25-Diciembre-1902. Pg. 59. Sig. 2789/1
(7) AMCR: Acta 1-Enero-1903. Pg. 62. Sig. 2789/1
(8) AMCR: Acta 21-Enero-1904. Pg. 27. Sig. 2789/3

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