Seguramente, ustedes, al igual que yo, asistirán, aunque sea de tarde en tarde, a eso que tan pomposamente se llaman eventos y reuniones sociales. Entendiendo como tal los banquetes de bodas, comuniones, comparsas, cofradías, tanatorio, etc.

Esta palabra, desconocida hasta hace poco, parecía tener un áurea mágica, de película, casi divina. Cuando un trabajador se tiene que levantar a las 6 o las 7 de la mañana, para tener tiempo a desayunar algo y llegar a tiempo al puesto de trabajo, siempre piensa que, si tuviera que trabajar desde casa, aún le quedarían dos horas para dormir.

Es sorprendente cómo al paso del tiempo la humanidad ha ido esforzándose para encontrar siempre bienes materiales que le permitieran intercambiarlos por otros que necesitaban.

Decía Benjamín Franklin, allá por el año 1770, que había dos cosas de las que ningún hombre podía escapar: la muerte y los impuestos. No obstante, el hecho tan necesario de pagar impuestos, se ha tomado un poco a la ligera por los distintos gobernantes de todos los países yContinue Reading

Casi todas las familias crevillentinas tienen su apodo. Por desgracia, desde hace algunos años se están perdiendo. Las nuevas generaciones no los tienen en consideración, e incluso, en algunos casos, tratan de que este pase al olvido. Sin embargo, hay algunas que lo mantienen con orgullo y así se loContinue Reading

Hace unas pocas semanas un amigo que reside en una población no muy lejos de la nuestra, nos invitó a varios amigos a visitar una exposición de un renombrado y polifacético artista que tenía lugar en aquella ciudad. Organizamos un viaje por todo lo alto, desayuno a la llegada, visitaContinue Reading