El cant del rossinyol: Rara avis: un buitre en Crevillent

buitre

Rara avis significa literalmente “ave extraña” en latín y eso es lo primero que debieron pensar los vecinos del Paseo Abrets cuando se encontraron frente a un buitre leonado parado en mitad de la calle. Rápidamente la noticia corrió por los aledaños y no fueron pocos los que se acercaron para poder contemplar de cerca tan majestuoso animal y poder hacer algunas fotos del acontecimiento. Esta especie de ave es cada vez más común en la Península Ibérica, pero poco habitual lejos de los cortados rocosos del interior y mucho menos en las calles de Crevillent. Se trataba de un ejemplar muy joven que presentaba claros signos de desnutrición, lo que sin duda fue la causa de su aterrizaje forzoso en pleno casco urbano.

Cada año aparece algún ejemplar en distintas localidades de la provincia, siempre individuos jóvenes que hasta que no alcanzan la edad de reproducirse no se asientan en ninguna colonia de cría, realizando viajes de dispersión más o menos largos. El problema es que la escasa presencia de ganado fuera de las granjas y el hecho de que ya no se abandonen los animales muertos en medio del campo, hace que difícilmente puedan encontrar el alimento que necesitan. Son aves de una envergadura y un peso considerables, que se sustentan en el aire utilizando las corrientes térmicas ascendentes sin apenas aletear, por lo que cuando se les agotan las fuerzas van a parar a los sitios más inverosímiles. Uno de ellos salto a la fama a principios del mes de octubre cuando fue a parar a una urbanización del alicantino barrio de San Gabriel, aunque desde entonces ha habido otros casos similares en Denia o San Vicente del Raspeig.

Todos ellos fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Santa Faz, desde donde nos informan que en lo que va de año ya se han recogido ocho ejemplares, entre los que se encuentra nuestro amigo por unas horas. Al preguntar por él en dicho centro el veterinario nos contó que se estaba recuperando rápidamente, por lo que habían empezado a plantearse su liberación. Finalmente el sitio elegido para la suelta ha sido las paredes del Barranc del Cint, en Alcoy, donde desde el año 2000 está trabajando la asociación conservacionista FAPAS-Alcoi para la reintroducción del buitre en la provincia de Alicante, de donde desapareció a mediados del siglo XX.

Esta asociación desarrolla con éxito el proyecto Canyet, orientado a conseguir una población estable en las comarcas de l’Alcoià i el Comtat, para lo cual mantienen un comedero o muladar donde se aportan carroñas de forma periódica. El 23 de noviembre nuestro buitre fue trasladado hasta Alcoy junto con otros cuatro ejemplares para ser marcado y después liberado, uniéndose al grupo que ya está allí asentado. Ahora tiene una segunda oportunidad para salir adelante, algo que sin duda todos merecemos cuando nos vienen las cartas mal dadas. Desde aquí deseamos que sepa aprovecharla. Ismael Gallardo Lledó




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