Coral Crevillentina: 80 años después

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Creo que todo el mundo disfruta de rememorar glorias pasadas, y más si estas glorias son colectivas y sirven para que el nombre de Crevillent sea conocido fuera de nuestras fronteras locales.

La Coral viajó a Málaga los días 22 y 23 de febrero de 2013 para cantar los coros de LUCIA DI LAMMERMOOR con una compañía de ópera de Castilla-La Mancha en el Teatro Cervantes. No destacaríamos estas actuaciones, como tantas que ha hecho la Coral, si no fuera por la coincidencia de la fecha en que se visitó MÁLAGA hace la friolera de ¡¡ 80 años!!

Muchos sabréis que Coral Crevillentina está inmersa en una labor paralela a la actividad cantora, que es la de conservación y divulgación de su archivo histórico. Por una parte, porque es mucho el material histórico que encierran nuestras paredes y hay que darlo a conocer; por otra, porque es darle un servicio a Crevillent, demostrando que la actividad coral ha sido una fuente de propaganda positiva de nuestra ciudad y sus excelencias (alfombras, Semana Santa, canto, etc…) y, porque tenemos una de las entidades corales más antiguas de España que sigue en actividad y, aunque no se quiera admitir por mor de la división cultural de este pueblo, es un motivo de orgullo, que, por desgracia, nos reconocen más fuera que dentro.

Pues, a lo que íbamos, que “el movimiento se demuestra andando”. Nos produce enorme satisfacción comentar la visita que el Orfeón Crevillentino realizó a Málaga en 1933 (aunque algunos se empeñen en hacerlo desaparecer en 1931), siendo presidente D. Pedro Puig. Se celebró por aquel entonces un Concurso de Orfeones (reproducimos la página de prensa) en el que el Orfeón Crevillentino se llevó el 2º premio (muy honroso, teniendo en cuenta que el 1º se lo llevó el Orfeón de MÁLAGA, organizadores del evento). Revisando las hemerotecas de la década de los años 30 en Málaga, la actividad musical estaba muy ligada a los concursos de carnavales, y todos sabemos lo importante que fue el repertorio carnavalístico en Crevillent, con la generación de piezas musicales, valses, estudiantinas, con letras burlescas y satíricas, y que fueron una de las actividades más interesantes del Orfeón.

Aquella salida fue un auténtico acontecimiento porque todos podéis imaginar lo que suponía un viaje tan largo, tanto… que el viaje se hizo en barco. Por la foto que presentamos, podemos dar una imagen de la auténtica repercusión de semejante viaje, ya que fueron muchos familiares y mujeres, que no formaban parte del Orfeón pues siempre fue masculino. Muchas de las referencias de este viaje nos las contó Santiago Candela Mas, “el Carabassa”, que viajó acompañado de su gran amigo Antonio González, el Carafal.

A falta de documentos que nos ilustren de los detalles de tal acontecimiento, hemos de fiarnos de fuentes orales que nos cuentan detalles como los del patrocinador/organizador (¿?) del viaje, el tío Toribio que tenía vinculación con Málaga por sus relaciones familiares. Del tío Toribio, conocido líder de izquierdas, se conoce la famosa frase para arengar a las masas en los mítines de la República: “Companyés, Junteu-mos i aneu”, frase que a los contemporáneos les chirriaba un poco.

coral1De él se tiene la imagen sentado en un sillón de mimbre a la puerta de su fábrica de jabón, cuando llegaba el autobús del Pinet. Dicha fábrica estaba junto a la antigua IBERIA de Sánchez Maciá, y tenía el sabor de la arquitectura modernista con su puerta de cristales esmerilados o “nevats”. Aunque sea una digresión que nos aleje del tema inicial, la nave que ocupaba esa fábrica de jabón estaba construida con tal esmero que cuando la compró Manuel Sánchez, quiso construir un almacén de lana en la primera planta, por lo resistente de su construcción. Cuando José Brotóns, el constructor, conocido como “el tío Pasarell”, fue a inspeccionar la nave, se encontró una caja llena de monedas de la República y de brazaletes de la CNT, muestra de la filiación política del dueño. Es una lástima que Manuel Sánchez quemara todo el hallazgo, para…. ¿no comprometer a alquien? (Recordemos que esto ocurría en fechas muy cercanas al fin de la Guerra Civil).

Ochenta años más tarde, aquel orfeón sigue viviendo en Coral Crevillentina, que continúa paseando el nombre de nuestra ciudad con orgullo para que se la conozca por las buenas cualidades de sus gentes. Y si no hubiera sido por hombres como Pedro Puig, que se empeñó en seguir manteniendo contra viento y marea una entidad con carácter institucional como el Orfeón, y la siguió apoyando cuando después de la guerra cedió todo el patrimonio a jóvenes como Isidro Boyer, José Sempere, Joaquín Fuentes, Manuel Bueno, etc…, hoy Crevillent no sería conocida por la fama de sus coros. Y todo este periplo por la memoria, ¿a dónde nos lleva? a concluir que para la historia de un pueblo, cualquier dato, por pequeño que sea, es relevante y hay que cuidar en el presente con mimo todos los documentos del pasado para tener credibilidad en el futuro. Esperanza Sempere Presidenta de Coral Crevillentina. Esperanza SempereDirectora de Coral Crevillentina




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