Curiosidades: El Teatro Chapí

chapi1

Había oído hablar de la existencia de una maqueta del Teatro Chapí que había realizado el crevillentino D. Mario Antonio Martínez Alfonso. No sabía nada más. Así que me puse a preguntar para averiguar si alguien sabía algo de ella y donde vivía el artesano que la había construido. Tuve la suerte de preguntar a D. Vicente Martínez Carreres, persona cuyo nombre no nos dice casi nada hasta que no le añadimos el apodo familiar: el Cacharrero. Hay personas para las cuales su apodo dice más que el nombre y los apellidos.

cahpi2Vicente conocía al autor y tuvo la delicadeza de concertar una cita con D. Mario Antonio. Una tarde nos presentamos en su casa para ver la maqueta. Tanto D. Mario Antonio como su mujer, Dª Elisa Aznar Soriano, se mostraron encantados de nuestro interés por la misma, e inmediatamente nos llevaron al salón donde la tienen expuesta.

Al retirarle el plástico protector que la cubría nos quedamos asombrados. Todos los detalles de la fachada estaban fielmente representados. El escudo central con las dos musas coronando con laurel al maestro Chapí, el nombre del teatro, las ventanas, puerta central y laterales. Todo perfectamente realizado. A mí, que durante mi niñez y adolescencia viví en la calle frente al teatro y era lo primero que veía al salir de casa, me pareció como un salto en el tiempo. Si grande fue el asombro el ver el aspecto del edificio, cuando vimos el interior nos sentimos trasladados a los días de estreno. Las butacas, los palcos con sillas y cortinajes rojos, la platea, el gallinero, las escaleras de acceso, incluso dos habitaciones para los fumadores que ignoraba su existencia, los camerinos, las lámparas laterales y la del techo, las luces de candilejas, todas ellas funcionando. Y, por supuesto, su famoso telón de boca.

D. Mario Antonio nos hizo una pequeña demostración encendiendo y apagando luces, pero la que más nos impresionó fue cuando levantó el telón y vimos la escena perfectamente decorada e iluminada para una representación.

Quisimos saber de dónde había sacado toda la información correspondiente a la distribución, decoración, colores, etc. Nos dijo que trabajó en el teatro durante 5 años, además de recordarlo de cuando era niño. Su memoria mantenía viva los recuerdos del teatro al mínimo detalle. No le hizo falta recurrir a fotos ni ningún otro documento.

chapitresLa construcción de esta maqueta le llevó dos años, pero después de verla nos pareció poco tiempo dada su perfección y fidelidad al edificio que representa. Aunque posiblemente tardaremos muchos años en ver el nuevo Teatro Chapí, por lo menos, los nostálgicos, podremos contemplar el anterior en esta maqueta. Cuando ya nos íbamos, contentísimos con lo que habíamos visto, vino la gran sorpresa. Quiso el matrimonio que viéramos su colección de otras cosas también construidas por él. Pasamos a otra habitación y allí, perfectamente organizado en estanterías, vimos maquetas muy realistas que reflejaban antiguos edificios de Crevillente: la Casa de las Persianas, el antiguo Cine Iris, los dos lavaderos públicos, las escuelas graduadas Primo de Rivera, el coche de caballos de la empresa Miralles, la iglesia de Nuestra Señora de Belén, la plaza del mercado, los Pontets, telares de madera y mecánicos… ¡qué pueden tejer! (no en vano D. Mario Antonio tuvo una empresa textil y conoce a fondo el funcionamiento de los telares) y muchas cosas más. Una selección de estas maquetas ya estuvo expuesta hace años durante un corto período de tiempo, pero para muchos pasó desapercibida, posiblemente por falta de publicidad.

Quizás fuera conveniente pensar que las maquetas más representativas, aquellas que nos muestran los edificios tal como fueron en su día, sirvieran en un futuro como modelo para que otros artesanos puedan realizar las que deberían estar en un posible museo etnológico que tanta falta está haciendo. Mientras esto pueda ocurrir nos agradaría que, con la debida vigilancia y precaución en su traslado, pudieran estar expuestas a la vista de todos los crevillentinos en un lugar público, con el fin que todos podamos disfrutar con el trabajo de este maravillo artesano que es D. Mario Antonio Martínez Alfonso. Vicente Fuentes Fuster




coded by nessus

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *