Adiós a un buen hombre

Fallece Cayetano Belso Aznar, alcalde de Crevillent entre 1971 y 1979

Me siento triste. Mis amigos han perdido a su padre. Ha sido repentino. Y en plena pandemia, sin poder darle el adiós que se merece, pienso. Aunque también creo que él así lo hubiera preferido. Su discreción siempre fue máxima… Aún me duele su siempre amable negativa a una entrevista. “Pero si tú fuiste alcalde”, le decía yo. “Por eso, fui, mi época ya pasó”, siempre me respondía.

Seguramente él no hubiera querido que relatara en unas líneas ni una pequeña parte de su trayectoria. Su humildad era tal que seguro que hoy, habría preferido no ver esto publicado en un medio de comunicación. Aún así, creo que es de justicia exponer quién era Cayetano Belso Aznar. Y, como él fue -en mi opinión-, un hombre justo, seguro que me perdonaría los elogios.

Este 21 de mayo de 2020, fatídico año del coronavirus, Crevillent perdía al que fuera su alcalde entre 1971 y 1979, un político inusual para la época, un empresario emprendedor y bondadoso, un vecino ejemplar y amante de su pueblo y su cultura.

Para empezar, quisiera destacar que no militó en partido alguno y que fue su afán de servicio a los demás el que le hizo aceptar asumir la vara de mando de un municipio al que amaba profundamente. Cayetano Belso era ya entonces un hombre excepcional, un empresario de éxito que, tras cursar estudios de Derecho en Valencia, se enroló en el mundo empresarial creando Manufacturas Artesa (1959), un proyecto que más tarde se vería enriquecido con la empresa familiar Naturtex, de todo crevillentino conocidas. Pero no solo son empresas reconocidas en Crevillent, sino en casi todo el mundo, por ser referente de la innovación y el diseño de vanguardia en el sector textil.

Durante su gobierno, Crevillent logró infraestructuras clave como el encauzamiento de la Rambla, el Plan General de Alcantarillado, la estación depuradora de aguas residuales e instalaciones como la iluminación de la travesía de la población.

En el plano educativo, Cayetano Belso logró la consecución de un Instituto de Enseñanza Secundaria para Crevillent, así como la creación de la denominada Ciudad Escolar en su entorno.

Su visión estratégica y de futuro quedaron bien patentes con la adquisición de terrenos para el desarrollo del Parque Municipal, junto la casa señorial donde vivió el Doctor Mas Magro, el pulmón verde de Crevillent.

También promocionó el desarrollo del Vial del Parc como eje de servicios de la población crevillentina y recuperó la fachada de la antigua fábrica de persianas, un valioso inmueble del historicismo neoárabe tallado en cantería.

Gobernó nuestro pueblo durante la última alcaldía antes de la transición, sucediendo a Vicente Mas Puig. Y, para todo el que he preguntado, era considerado el mejor alcalde que pudo tener el municipio en una época tan complicada.

Cayetano Belso siempre buscó el consenso y abogó por el diálogo y el entendimiento. Lo sucedió en el cargo Emilio Muñoz Giménez. Y, cuando en 1979 finalizó su labor como alcalde, ya nunca más se supo de él en la esfera público-política.

El alcalde de Crevillent, José Manuel Penalva, manifestaba sus “condolencias y afecto a la familia y amigos de Cayetano Belso. Tuve la oportunidad de compartir con su familia algunos momentos en actos institucionales y sé lo que lo estimaban. Mi más sincero pésame”.

El alcalde entre 1995 y 2019, César Augusto Asencio, destacaba de Belso que fue un hombre “discreto, afable y de buen talante. Y un buen gestor. En aquel momento llegó el cambio a la democracia y su gestión, siendo el último alcalde del régimen anterior, no fue entonces todo lo bien valorada que debía haberlo sido por las circunstancias del momento”, apuntaba Asencio.

Cuando Belso dejó la Alcaldía se volcó en su proyecto empresarial y en su familia. Junto a Rosa Candela tuvo cinco hijos: Ana, Rosa, Cayetano, Fernando y Guillermo, este último presidente de la Cooperativa Eléctrica de Crevillent.

En la esfera social, Cayetano Belso siempre demostró un destacado “crevillentinismo”, siendo un gran amante de las costumbres y tradiciones de su querido “poble”. Presidió durante muchos años la Cofradía de la Virgen de la Soledad y fue fundador de los Moros y Cristianos de Crevillent junto a su gran pandilla de amigos en la comparsa Almogávares.
Una de sus últimas intervenciones públicas fue precisamente en la Festa, como mantenedor en la proclamación de su sobrino Rodrigo Mas Belso como Capitán Cristiano 2007 y de Sandra Maestre como Rosa de Bronce.

De forma inesperada, en su casa de campo que tanto amaba, fallecía ayer a los 86 años de edad D. Cayetano Belso Aznar, “un bon home”, como repetían en las redes sociales los que lo conocieron. Un Señor con mayúsculas, educado, cortés, amigo de sus amigos; para los suyos, sin duda, el mejor padre, abuelo, hermano, tío… una persona con una extraordinaria querencia y apego familiar, un apasionado de sus 12 nietos. El viernes, 22 de mayo de 2020, Crevillent despedía a una persona muy conocida y querida. A un emprendedor de prestigio. A un alcalde respetado. A un hombre bueno.

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