Curiosidades: Prisiones españolas

carceldos

La Portada del periódico Información de Alicante de fecha 26 de agosto de 2014 decía: “PRESOS DE LAS CÁRCELES ALICANTINAS RENUNCIAN AL TERCER GRADO AL VER IMPOSIBLE SOBREVIVIR EN LIBERTAD”.

El artículo continuaba: Un informe alerta de la masificación de las prisiones ante la inesperada actitud de los reclusos por falta de trabajo. El tercer grado se puede obtener cuando se consigue un trabajo, pero también para encontrarlo y acudir a la cárcel sólo para dormir.

En la película Torrente 5 (Hay que fomentar el cine español, oigan) la gente se agolpaba para entrar en la cárcel voluntariamente. Y no es de extrañar. Desde hace un tiempo están apareciendo noticias sobre las prisiones españolas que son para irse de vareta. Fíjense en las instalaciones de algunas de las nuevas cárceles españolas: Polideportivo cubierto, piscina climatizada, clases de yoga y taichí, televisores de plasma en cada celda y casi con toda seguridad alguna cosa más que por no agraviar comparativamente a los sufridos contribuyentes españoles no lo dicen.

Pero sí que han dicho algo que seguramente no han pensado el enorme daño que produce al ciudadano: el coste por preso que tiene que soportar el Estado Español. Pásmense: 54 euros por preso y día. Esto, que a simple vista no parece mucho, se comprende mejor de la forma siguiente. Una familia española de cuatro miembros a 54 euros diarios equivalen al día a 216 euros, pero al mes son ¡¡6.480 euros!! ¿Conocen ustedes a alguien, políticos aparte, que gane este sueldazo al mes? Les juro que entre mis amistades no hay ni uno.

Como dato anecdótico, pero muy demostrativo del grado de lujo que han alcanzado algunas cárceles españolas, cabe destacar el intento de motín en una de ella porque no se veía el Canal Plus y, para más inri, el menú navideño no era del gusto de los internos.

Fíjense si el coste del mantenimiento de las prisiones es tan enormemente caro, que los catalanes (estos sí que saben en cuestión de dinero) se han negado a abrir seis nuevas cárceles que ya están terminadas y listas para ser ocupadas. Así y todo, cerradas les cuestan un millón de euros al mes cada una. Debo decir que cuando he tratado de aclarar el asunto este de las cárceles que están pendientes de abrir, me he llevado una desagradable sorpresa. No se pueden ni imaginar la cantidad de establecimientos penitenciarios, repartidos por todo el territorio nacional, que están completamente terminados y sin ocupar por falta de personal para su mantenimiento y las grandes sumas que se están pagando en concepto de vigilancia para que el vandalismo no se ensañe con las instalaciones.

Además de la película de Torrente, arriba mencionada, he tenido la oportunidad de ver recientemente la película de Berlanga, “Todos a la cárcel”. En esta película ya se vislumbraba el posible futuro de algunas prisiones españolas.

Por si esto fuera poco, he podido leer algunas noticias en prensa que informan de estos hechos con total normalidad y casi, casi, disculpando a los infractores de la ley que están cumpliendo sus condenas en ellas. Lamentable. Vicente Fuentes Fuster

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *