Nuestro arte: Más encargos a Benlliure

Continuaron los crevillentinos haciendo encargos al maestro Benlliure… El señor cura de la parroquia de Nuestra Señora de Belén, Don Paco, sugirió a mi tío José Magro que mirase a ver si podía encargarle al escultor una imagen de la Virgen del Rosal. Dio la casualidad de que el maestro tenía en su casa una imagen de la Virgen del Carmen tallada y sin policromar que había hecho en 1928 con una medida de unos 60 centímetros aproximadamente. Se encargó de hacer otra mucho mayor para la capilla de la Virgen del Rosal y que no resultase desproporcionada para la capilla. La modelo de dicha imagen era su nuera, Doña Soledad, y el niño que lleva la Santísima en sus brazos era el nieto al cual le dio ese aire tan peculiar que hacía el maestro en todos los niños desde el primero que hizo cuando esculpió «El primer paso».

En las mismas fechas, mi tía, conocida en el pueblo como Doña Lola, fue a Madrid para encargarle a Benlliure una Virgen de los Dolores. Por aquellas fechas había tenido ocasión la muerte de una joven. Su madre, doña Juana de Oteiza, lloraba desconosladamente la muerte de su hija ocurrida en un accidente de tráfico.

Fue este drama el que el maestro tomó como modelo para esculpir las Tres Marías y para nuestra Madre Dolorosa. Y así poder llenar el hueco que había quedado con la desaparición de la Dolorosa de mi bisabuelo Manuel. El maestro tenía esculpida una Virgen de los Dolores para cubrir un encargo de los cartagineses siguiendo la línea de las Vírgenes de la Soledad que había hecho anteriormente. Hizo una réplica para mi tía Lola igual que la que había hecho para Cartagena y siguiendo esta línea de encargos hace para Cartagena el Cristo de la Fe, que le había encargado el Comandante de la Marina. Al acto inaugural fue el mismo escultor de la entronización del santísimo Cristo de la Fe en la capilla de la iglesia del Carmen donde estuvo varios días invitado por las autoridades. Coincidió que a mi tío Pepe le gustó la obra, ya que el maestro había hecho la obra en pequeño. Quedó muy satisfecho con la obra para ponerla en el panteón familiar, aunque una vez en el pueblo la obra fue destinada al museo, aunque con el tiempo empezó a a salir en procesión arropada por nazarenos vestidos de penitentes aunque el nombre del mismo Cristo no es el mismo que en Cartagena si no de Difuntos y Ánimas.

Hemos de tener en cuenta que el maestro hizo el primer Cristo sobre mármol para el panteón de los duques de Dénia, quedando en el centro del panteón debajo de una ventana para darle luz al mismo. Para hacer esta obra el maestro tomó como referente el Cristo de Velázquez conocido como el de San Plácido, aunque acentúa más la inclinación de las piernas, no como lo hizo Velázquez, en línea recta; por lo demás coincidie en todo, los brazos, el pelo y los cuatro clavos.

José M. Magro Gallardo




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