Category Archives: La pasaeta

La pasaeta:

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Concepción González, más conocida como “La Concha la Gallina”, era una mujer que tenía una trapería en el antiguo Crevillent. Este era un establecimiento de compra venta de cualquier tipo de enser o producto que se pueda imaginar susceptible de comprar o vender. Hay que pensar en las necesidades tan grandes que había en época de post-guerra en la que se aprovechaba cualquier cosa. Nada se tiraba. Y la chiquillería de aquella época, tan escasa de medios, iba todo el día casi sin comer, harta de menar, tras lo cual iba a recoger lo que fuera a la Rambla, que era el lugar donde todo el mundo tiraba los trastos que ya no quería.

Joaquín González presenta el libro “Pasaetes del Poble” en Cooperativa Eléctrica el 26 de Noviembre

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El próximo sábado 26 de Noviembre en los salones de la Cooperativa Eléctrica Benéfica San Francisco de Asís (Enercoop) de Crevillent, a las 18:00 horas, se presenta “Pasaetes del Poble”, un libro recopilatorio de los escritos firmados por el miembro de la Tertulia El Cresol Joaquín González Durán para El Periòdic del Poble, así como una selección de sus publicaciones para Harmonía.

La pasaeta: ¡Qué verde era mi valle!

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La sierra de Crevillent ha tenido desde siempre una singular belleza debido a sus majestuosas montañas o sus hermosos valles. En mi caso concreto siempre he sentido especial predilección por el valle en cuyo arrullo crecí, criándome mientras contemplaba su belleza: El valle del Castell Vell.

Durante mi infancia y juventud conocí un valle del Castell Vell cuyas plantaciones mayoritarias eran almendros, algarrobos, higueras, uvas de mesa, flores de baladre, perales, albaricoques y algún que otro olivo. Era habitual que las grandes fincas contaran con balsas propias de nacimiento de agua para el riego, como la de mis antepasados: “La finca dels Carafals”, o la finca “del Aznar”.

La pasaeta: El barri de Baiona

el periodic del poble, crevillent

Uno de los barrios más populares de Crevillent ha sido y es el Barrio de Vayona (también escrito Baiona o Vallona). Este lugar antiguamente tuvo fama de ser un barrio de “filaós y menaós” y ha sido cuna igualmente de personajes de toda índole muy populares en nuestra localidad, incluso en el ámbito deportivo del boxeo. El barrio en tiempos antiguos se autoabastecía. Contaba con establecimientos de lo más variopinto: uno de los principales era El Forn dels Roques, también tenía “les tendes de la Caballa i La Flora”, la Taberna de la Pitxona, la Jepsá dels Brufaus, luego dels Parreños, El Molí del Tío Vicent, la Escuela de la Tía Lola La Carafala, así como corrales de cabras que de allí salían “camí de la serra”, como las del Marchantero, El Bola, Els Ferreros o Els Carafals.

La pasaeta: Familias de antiguos ganaderos de Crevillent

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Antiguamente en Crevillent era cuantiozso el ganado caprino. La población mayoritariamente se abastecía de leche de cabra. Había muchas familias que subsistían gracias al negocio de la venta de leche y queso fresco, manjar que se realizaba con esta extraordinaria materia prima.

Muchas de estas familias se dedicaban a ejercer al noble oficio de pastor y un gran número de ellas lo hacía por herencia, pues sus antepasados ya lo venían ejerciendo.

Bastantes eran los que, cuando las necesidades se hacían insoportables, se hacían ganaderos como solución ante la penuria, haciendo honor al popular dicho crevillentino que dice: “aixó, te compres quatre cabretes i a viure!”.

La pasaeta: Antonio Martínez Ferrández, “El Campillo”

Hoy quiero hablarles de Antonio Martínez Ferrández, un amigo de mi pandilla juvenil. Por el nombre quizás no les suene mucho, pero si decimos “El Campillo” será más fácil recordarlo, sobre todo para los vecinos del Barri del Pont. Pertenecía a una humilde familia muy trabajadora. Su padre ejercía el oficio de “solero”, ya que confeccionaba suelas de cáñamo.

La pasaeta: La presencia crevillentina en “Le Tour de France”

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Cuando llega el verano, los amantes del ciclismo nos reunimos junto al televisor para contemplar cada tarde las hazañas del “Tour de France”, la carrera reina por antonomasia. Para los franceses este acontecimiento es considerado un evento mundial de primer nivel, pues lo siguen apasionados de este deporte en infinidad de países.Cualquiera que haya presenciado las etapas de alta montaña, ya sea frente al televisor o estando allí presente, puede apreciar el espectáculo improvisado que muestran los aledaños de las montañas. Convertidas en auténticas gradas de un estadio natural rebosante de aficionados. Son muchos los seguidores españoles que, por cercanía a Los Pirineos o a Los Alpes, suelen acudir todos los años durante el mes de julio a este gran evento, pudiendo observar las carreteras por donde transita el Tour repletas de nuestros seguidores e incluso peñas de diferentes regiones españolas. Y es curioso el júbilo expresado al encontrarnos con algún paisano, pues con el paso de los años se suelen fraguar auténticas amistades. Es tanta la afición que congrega este deporte que la invasión del público irrumpe en la carretera dejando un pequeño sendero por donde apenas pasan los corredores.

La pasaeta: La devoción de un pueblo a un santo pastor

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Recientes las fiestas en honor a San Pascual Baylón, desde estas líneas es mi deseo dar a conocer la vinculación de este Santo con nuestra población y hacerles sabedores de algunos datos curiosos sobre su vida. Fue desde niño muy religioso, como su madre, hasta el punto que desde muy pequeñito se sintió atraído por vestir los hábitos. En aquella época era usual ver a niños vestidos con hábito de monje por promesas que hacían sus mayores. Aquí en Crevillent solían vestir con túnicas del Nazareno o el Rescatado. Así mismo, a personas mayores, hasta no hace mucho, podíamos ver por nuestro pueblo vistiendo con hábitos por alguna promesa hecha.

La pasaeta: Tanet el “Pates curtes”

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Recordando a personajes que han dejado huella a lo largo de su vida en el ámbito crevillentino me viene a la memoria D. Cayetano Más, apodado el “Sierpe”. Pero todo aquel que conocía su escasa estatura, lo denominaba cariñosamente Tanet el “Pates Curtes”. Nuestro personaje vivía en una cueva sita en la calle Macha. De familia humilde, numerosa y con pocos recursos económicos. Sin embargo, como cabeza de familia siempre sabía buscarse la vida con el fin de aportar el sustento de los suyos.

La pasaeta: Fonts i fontetes de la Serra

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En tiempos pasados, tal vez porque esta zona era más favorecida por las lluvias de primavera e invierno, nuestra sierra albergaba varias fuentes que uno tenía el placer de contemplar cuando recorría estos pasajes. De Este a Oeste, empezando por la Partida de Tahúlla, en la mayoría de hondos de la Garganta, rezumaba el agua bajo sus márgenes al contacto con la peña y así pasando por toda nuestra sierra hasta el estrecho del “Salt de la Yegua” limitando con el término de Albatera.