Category Archives: Historias para contar

Historias para contar: El primer reloj público de Crevillent

La medición del tiempo fue siempre una preocupación constante en la historia de la humanidad. Uno de los primeros instrumentos, el reloj de arena, fue utilizado durante siglos porque proporcionaba mediciones bastante precisas. Consistía en dos ampollas de cristal unidas por un conducto delgado que trasvasaba cierta cantidad de arena de una a otra y cuyo ciclo de trasvase correspondía a una hora de tiempo. La dificultad que entrañaba transportar dicho aparato de un sitio a otro, por ejemplo, para medir las particiones de agua de riego y horarios de los comercios, motivó que se inventaran los relojes mecánicos en el siglo XV. Cien años después, estos habían alcanzado una precisión extraordinaria. Fueron dotados de grandes mecanismos funcionaban como autómatas: su martillo golpeaba la campana dando las horas, medias y cuartos.

Historias para contar: Singularidades de nuestras Fiestas

Nos consta que se ha tenido que presentar al ministerio correspondiente un elaborado estudio sobre la fiesta de Moros y Cristianos: peculiaridades de sus celebraciones y el marco en el que se desarrollan (Crevillent ofrece buena gastronomía, alojamientos y actividades de tipo cultural: dos magníficos museos, el de Semana Santa y Mariano Benlliure). Sin embargo, creo conveniente recalcar algunas facetas de la ”Festa” que la hacen diferente a las demás que se celebran en el Levante Español.

Historias para contar: Raïm de flo i balabre. Pàmpols i fulles

Sé hablar valenciano, pero no escribirlo correctamente. Por eso me permito introducir de vez en cuando algún vocablo valenciano en mis escritos, como es el caso de hoy. En cierta ocasión, Francisco Javier Mas Pérez me comentó su interés por conocer palabras y dichos que usaban antiguamente nuestros mayores. En dos artículos suyos (El Periòdic del Poble de junio y septiembre, 2016), hablaba sobre estos temas. Y ahora me brindas la ocasión para añadir más cosas sobre estos temas con la intención de colaborar contigo y para que puedas ampliar tus conocimientos.

Historias para contar: De filaes y de música en La Festa

A mediados de  la década de los años setenta del siglo pasado, la Fiesta de Moros y Cristianos de Crevillent estaba todavía en proceso de consolidación, iniciado unos años antes. La improvisación en el diseño de los actos seguía siendo la regla general; incluidas las Embajadas. (Exceptuamos la celebración de la festividad de san Francisco de Asís culminada con la procesión en su honor. No olvidemos que la Festa nació para ser tutelada por el Sto. Patrón de la Villa). Cada año, desde su inicio en 1965, la incorporación de comparsas, hasta completar el número de doce, sería el síntoma significativo del entusiasmo generado en los crevillentinos hacia una Fiesta nueva que les hacía partícipes de manifestaciones lúdicas diferentes.

Historias para contar: El himno de la República del crevillentino Telmo Vela

Hace unos años leí en el diario Información (25- 5- 2003), la noticia desconocida para mí sobre el Himno de la República. Curioso y un tanto escéptico recorté el trocito de periódico donde venía un articulito firmado por Raúl Alvarez Antón titulado “De Toros”. Intrigado, pregunté, y la respuesta que obtuve fue que la autoría del Himno oficial no era del insigne violinista crevillentino. Noticias recientes añadiendo detalles que luego mencionaremos, me han inducido a transcribir parte de la reseña de D. Raúl acerca de un acontecimiento que tuvo lugar en Alicante. 

Historias para contar: Las dos coronas de la Virgen Dolorosa

Hace años escuché de una persona mayor el por qué la corona que llevó la Dolorosa desde 1940 a 2010 (año de su coronación), no es la misma que vemos en las fotos de las primeras revistas de Semana Santa. En la del año 1925 se ve la imagen en un recuadro pequeño, pero con la suficiente claridad para poder darnos cuenta de que su corona no es la misma que lució en dichos año.

Historias para contar: El fenomenal ambiente del Mig Any festero

A los que vimos de cerca nacer la Festa de Moros y Cristianos de Crevillent, nos llena de satisfacción comprobar que al cabo de cincuenta años su celebración ha superado los sueños de sus iniciadores. Lo que parecía un juego, o diversión de unos pocos en aquel octubre de 1965, hoy es una magnífica realidad que ni siquiera los más optimistas podían imaginar. Con el pretexto de recuperar la decaída festividad de san Francisco, patrón de la villa, los promotores, divididos en dos bandos, los Beduinos el moro y los Almogávares el cristiano, salieron a recorrer, (¿desfilar?), las calles con trajes prestados y alquilados. La foto publicada en Diario Información, (10-5-2015), del primer cabo almogávar J. A. Aznar Navarro, da una idea de la indumentaria y bisoñez de sus participantes. Pero causaron impacto en el pueblo y la gente admiró la valentía de aquellos jóvenes conscientes de que no hacían el ridículo.

Historias para contar: Las Pascuas de 1931

La Semana Santa y la Pascua de hace 84 años (1931), y las de éste, coincidieron en las mismas fechas del Calendario Litúrgico. Una noticia de prensa del sábado cuatro de abril de 1931 informaba de lo lucidas que habían resultado en Crevillente las procesiones del día anterior, Viernes Santo. Dicho Sábado, llamado entonces de Gloria, se anunciaba la Resurrección de Cristo con el canto del Gloria en la misa de nueve. Era el momento en que las campanas de la Vieja Torre volteaban un buen rato y el pirotécnico local -el Trigo-, disparaba dos docenas de cohetes.

Historias para contar: El canto del Septenario a la Virgen de los Dolores

Se cumple este año el 75 aniversario del canto de los Dolores con acompañamiento de orquesta. Antes, desde principios del siglo XX hasta 1936 debieron cantarse acompañados del órgano instalado en Nuestra Señora de Belén a finales del siglo anterior, destruido durante la Guerra Civil. Obviamente debió ser así teniendo en cuenta que las partituras las había compuesto el presbítero de Onil D. Marcelino Sempere, para interpretar con dicho instrumento.

Historias para contar: El mal llamado Pont del Carafal

Es costumbre que tenemos en Crevillent, que para denominar ciertas calles y construcciones antiguas, empleamos nombres que nos faciliten su localización sin ser los correctos. Para ello recurrimos a identificarlas con personas que vivieron o tenían alguna propiedad en el mismo sitio. El que más ha perdurado de estos ha sido el mal llamado Pont del Olives por estar situado junto a la fábrica de este señor. Dicho puente, hoy desaparecido, cruzaba la Rambla para enlazar el Camino de Catral con Puertas de Orihuela. Sin embargo, el puente al que vamos a dedicarle mayor espacio es el que últimamente viene en la prensa repetidamente como “el Pont del Carafal”, hoy de actualidad por anunciar el Ayuntamiento trabajos de conservación en tan antigua construcción.